No hace mucho hablábamos del gran éxito de los nuevos Galaxy S26, con unas cifras récord de reservas que no se habían visto nunca, incluso superando a los Galaxy S25 que ya fueron un éxito tremendo. Y sin embargo, eso puede no ser suficiente.
La situación del mercado es crítica, por culpa de los elevados precios de componentes como la memoria RAM provocados por la alta demanda del sector de la inteligencia artificial; y eso puede hacer que Samsung tenga que tomar una dura decisión.
Según informa el medio coreano FNN, Samsung Electronics ha entrado en un “modo de emergencia”, pero no por haber fallado en sus objetivos ni por un fracaso propio, sino por el aumento de costes de producción.
La decisión de declarar la emergencia de manera interna afecta a casi la totalidad de la división de dispositivos de Samsung, incluyendo la división de smartphones (MX) además de la de televisores y electrodomésticos; sólo la división de semiconductores se salva.
Esta decisión está motivada por preocupaciones internas sobre la posibilidad de que la división llegue a dar pérdidas por primera vez en su historia, en otras palabras, que los costes de producción superen a los ingresos, por muy buenos que sean estos últimos.
Según las previsiones del mercado, el margen de beneficio de la división MX habría caído del 11% del primer trimestre de 2025, a alrededor del 3% en el primer trimestre de 2026, con visos de bajar al 2% o incluso menos en los siguientes periodos.
El sistema de gestión de emergencia que ha sido activado en Samsung pretende atajar estos problemas antes de que lleguen los temidos números en rojo, y para empezar, su prioridad es reducir los costes.

Serie Galaxy S26 de Samsung
Para ello, la división de dispositivos (DX) que aloja a la división MX ha ordenado una reducción de costes del 30% en todas sus áreas, aunque inicialmente los ejecutivos por debajo de vicepresidente son los primeros que han sufrido las consecuencias, ya que ahora tienen que viajar en clase turista para ahorrar en vez de en business como antes.
Además, se barajan jubilaciones anticipadas y fomentar retiros voluntarios para recortar gastos de personal, aunque por el momento no se habla de despidos masivos.
Para los usuarios, estos cambios se pueden empezar a notar en la próxima generación de smartphones de Samsung; con menos margen, la compañía puede recortar incluso más las innovaciones de hardware, manteniendo los mismos componentes en futuros dispositivos.
En el peor de los casos, los Galaxy S27 pueden ser muy parecidos a los Galaxy S26, y encima venir con una subida de precio bajo el brazo; y es de esperar que el resto de las marcas Android siga esos pasos.
