Xiaomi, que acaba de abrir una nueva tienda en Barcelona (España), acaba de lanzar nuevos modelos de inteligencia artificial (IA) para competir en el mercado de agentes inteligentes.
Hace unos días apareció de forma anónima un potente modelo de inteligencia artificial en una plataforma para desarrolladores. Tras especulaciones que apuntaban a DeepSeek probando su sistema de próxima generación antes de su lanzamiento, al fin se ha revelado el misterio.
Llamado ‘Hunter Alpha’, que fue descrito por la plataforma como un “modelo sigiloso”, pertenece realmente a Xiaomi, el conocido fabricante chino de smartphones. Así lo ha confirmado MiMo, el equipo de modelos de IA de Xiaomi en redes sociales.
MiMo ha anunciado que ‘Hunter Alpha’ era una “versión preliminar de prueba interna de MiMo-V2-Pro”, un modelo insignia diseñado para servir como el “cerebro” de los agentes de IA, herramientas que permiten a los usuarios ejecutar tareas complejas con menos indicaciones y supervisión humana en comparación con un chatbot.
El lanzamiento del modelo de IA de Xiaomi llega en un momento en que OpenClaw, un marco de agente de código abierto, está siendo rápidamente adoptado por usuarios de todo tipo en China.
“Lo llamo una emboscada silenciosa, no porque la hayamos planeado, sino porque el cambio del paradigma del chat al de los agentes se produjo tan rápido que ni siquiera nosotros lo creíamos”, ha señalado Luo Fuli, exinvestigador de DeepSeek que dirige MiMo, en una publicación de X (Twitter).
“La gente pregunta por qué nos movemos tan rápido. Lo vi de primera mano al construir DeepSeek R1”, ha añadido el directivo. Un dato interesante es que MiMo-V2-Pro se asociará con cinco importantes plataformas de agentes, incluido OpenClaw, para ofrecer una semana de acceso gratuito a desarrolladores de todo el mundo.
Según Reuters, la ficha técnica de ‘Hunter Alpha’ lo sitúa como un modelo de un billón de parámetros, es decir, fue desarrollado a partir de aproximadamente un billón de valores configurables que definen la manera en que el sistema interpreta el lenguaje y elabora sus respuestas.
El modelo también presume de una ventana de contexto de hasta un millón de tokens, una métrica que indica cuánto texto puede manejar o retener una IA en el transcurso de una misma conversación.
Cada token equivale, a grandes rasgos, a un fragmento breve de texto, como una sílaba o parte de una palabra.
