Un jurado de Nuevo México ha dictaminado este martes que Meta perjudicó deliberadamente la salud mental de los niños y ocultó lo que sabía sobre la explotación sexual infantil en sus plataformas de redes sociales, facilitando así esas conductas delictivas.
Durante las deliberaciones, el jurado utilizó una lista de verificación de las acusaciones presentadas por la fiscalía, las cuales sostenían que Meta no reveló lo que sabía acerca de los problemas para hacer cumplir su prohibición de uso a menores de 13 años, la prevalencia de contenido en las redes sociales relacionado con el suicidio adolescente, el papel de los algoritmos de Meta al priorizar contenido sensacionalista o nocivo, entre otros aspectos.
Esta decisión se produce tras un juicio de casi siete semanas, y mientras un jurado en un tribunal federal de California lleva más de una semana incomunicado deliberando sobre si Meta y YouTube deben ser considerados responsables en un caso similar.
Los miembros del jurado dieron la razón a los fiscales de Nuevo México, quienes argumentaron que Meta —propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp— priorizó los beneficios económicos por encima de la seguridad. El jurado determinó que Meta violó varios apartados de la Ley de Prácticas Desleales del estado de Nuevo México, basándose en las acusaciones de que la empresa ocultó lo que sabía sobre los peligros de la explotación sexual infantil en sus plataformas y el impacto de esta en la salud mental de los niños, informa AP.
El jurado coincidió con las alegaciones de que Meta realizó declaraciones falsas o engañosas, y también estuvo de acuerdo en que la empresa incurrió en prácticas comerciales “inadmisibles” que se aprovecharon injustamente de la vulnerabilidad y la inexperiencia de los niños.
Los miembros del jurado concluyeron que se produjeron miles de infracciones, contabilizándose cada una por separado para conformar una sanción total de 375 millones de dólares.
“Discrepamos respetuosamente del veredicto y presentaremos un recurso de apelación”, declaró un portavoz de Meta: “Trabajamos arduamente para mantener la seguridad de las personas en nuestras plataformas y somos francos respecto a los desafíos que conlleva identificar y eliminar a los actores malintencionados o el contenido perjudicial. Seguiremos defendiéndonos con firmeza y mantenemos nuestra confianza en nuestro historial de protección a los adolescentes en el entorno digital”.
Los abogados de Meta afirmaron que la empresa divulga los riesgos y realiza esfuerzos para erradicar el contenido y las experiencias nocivas, si bien reconocieron que cierto material inapropiado logra eludir sus filtros de seguridad.
El caso de Nuevo México figura entre los primeros en llegar a juicio dentro de una oleada de litigios que involucran a las plataformas de redes sociales y su impacto en los niños.
El juicio, que comenzó el 9 de febrero, es uno de los primeros de una oleada de demandas contra Meta, y se produce en un momento en que los distritos escolares y los legisladores exigen mayores restricciones al uso de teléfonos inteligentes en las aulas.
Más de 40 fiscales generales estatales han presentado demandas contra Meta, alegando que la empresa contribuye a una crisis de salud mental entre los jóvenes al diseñar deliberadamente funciones en Instagram y Facebook que resultan adictivas.
El caso de Nuevo México se fundamenta en una investigación estatal encubierta en la que agentes crearon cuentas en redes sociales, haciéndose pasar por menores, con el fin de documentar casos de acoso sexual y la respuesta de Meta ante ellos.
La demanda, presentada en 2023 por el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, sostiene, además, que Meta no ha revelado plenamente ni ha abordado los peligros de la adicción a las redes sociales.
Meta no ha reconocido la existencia de la adicción a las redes sociales; no obstante, durante el juicio, sus ejecutivos admitieron la existencia de un “uso problemático” y afirmaron que su objetivo es que los usuarios se sientan satisfechos con el tiempo que dedican a las plataformas de Meta.
“Las pruebas demuestran que Meta invierte en seguridad no solo porque es lo correcto, sino también porque resulta beneficioso para el negocio”, declaró ante el jurado el abogado de Meta, Kevin Huff, durante sus alegatos finales. “Meta diseña sus aplicaciones para ayudar a las personas a conectar con sus amigos y familiares, no para facilitar el contacto con depredadores”.
Las empresas tecnológicas han gozado de protección legal frente a la responsabilidad por el material publicado en sus plataformas de redes sociales, amparadas por la Sección 230 —una disposición de hace 30 años incluida en la Ley de Decencia en las Comunicaciones de los EEUU—, así como por el escudo protector de la Primera Enmienda.
Los fiscales de Nuevo México argumentan que, aun así, Meta debería rendir cuentas por el papel que desempeña en la difusión de dicho contenido a través de complejos algoritmos que propagan material potencialmente perjudicial para los menores.
“Sabemos que el objetivo de ese resultado es generar interacción y aumentar el tiempo de permanencia de los niños en la plataforma”, señaló la abogada de la fiscalía, Linda Singer. “Esa decisión adoptada por Meta tiene repercusiones negativas profundas en los menores”.
Una segunda fase del juicio, prevista para el mes de mayo —y que se celebraría ante un juez, sin jurado—, determinaría si Meta ha incurrido en una “molestia pública” (public nuisance) y si, en consecuencia, se le debe ordenar que rectifique su rumbo y asuma los costes de las medidas correctivas.
El juicio de Nuevo México analizó una gran cantidad de correspondencia interna e informes de Meta relacionados con la seguridad de los menores. Asimismo, el jurado escuchó los testimonios de ejecutivos de Meta, ingenieros de la plataforma, exempleados que actuaron como denunciantes, expertos en psiquiatría y consultores en seguridad tecnológica.
El jurado también escuchó el testimonio de educadores de escuelas públicas locales que tuvieron que lidiar con las interrupciones vinculadas a las redes sociales, incluidos los esquemas de sextorsión dirigidos a menores.
“De lo que se trata aquí es de una de las mayores empresas tecnológicas del mundo que se aprovecha de los adolescentes de Nuevo México”, declaró ante el jurado el Fiscal General Adjunto del estado, James Grayson, durante los alegatos finales, informa AP.
El jurado estaba compuesto por residentes del condado de Santa Fe, incluida la capital del estado, una ciudad de tendencia política progresista.
Para emitir su veredicto, el jurado evaluó si los usuarios de las redes sociales fueron inducidos a error por declaraciones específicas sobre la seguridad de la plataforma realizadas por el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg; el director de Instagram, Adam Mosseri; y la directora global de seguridad de Meta, Antigone Davis.
