▲ Danny Holloway señala que en el mercado musical ha cambiado mucho.Foto archivo
Hernán Muleiro
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Miércoles 25 de marzo de 2026, p. 8
Coleccionista de discos de vinilo de 45 revoluciones por minuto desde su infancia rocanrolera, DannyHolloway enseguida tuvo un encuentro con el destino en la forma de la música jamaiquina. Cuando fue periodista del influyente semanario musical NME, a comienzos de los años setenta Marley tomó una distancia de cuatro pies del cronista, el músico Bunny Wayler de seis y Peter Tosh estaba en la otra punta de la habitación; para presentar el reggae al mundo, que tal vez no lo cambió, pero lo hizo menos aburrido, Holloway estuvo dispuesto a enfrentar la tensión racial a cambio de una buena dosis de música contundente.
Uno de los trabajos más reconocidos de Holloway es la grabación y producción del famoso Live! (1975), registrado con uno de los dos estudios de grabación móviles de The Rolling Stones. Parte del rol de Holloway fue la difusión mundial del reggae y el funk: “Blackwell volvió de Jamaica loco por este tema de King Tubby. Allí, el simple incluyó a Jacob Miller y su canción Baby I Love You y Dub en el B, pero amamos tanto la versión dub que hicimos que ese sea el lado A. Cuando trabajé en la cinta maestra en Trident Studios pensé que el sonido de los timbales podía afectar al sonido final, pero lo dejamos tal como estaba”.
“No sentí presión de trabajar con Bob porque ya había grabado sus shows en Inglaterra, quedaron en cintas que permanecieron en una bóveda hasta que finalmente fueron editadas como Live At Leeds (1973)”.
No trató sólo con música reggae: “The Meters grabaron tres canciones, esencialmente instrumentales, para un sello llamado Josie, antes de firmar con Warner Brothers.Un trato del presidente de Island, Blackwell, permitió editar un compilado de esas grabaciones”. En el trabajo de Holloway con The Meters hay pistas sobre como la música afro es la gran máquina productora en la historia del pop.
Danny Holloway en CDMX
Se presentará en abril en los bares Cananea el 22, el 23 en Outline, el 24 en la disquería Revancha, el mismo día en la noche realizará una presentación extendida en el bar Café de Nadie y el 26 tocará durante la tarde en Ahumados Pelicán.
La masificación del Internet cambió el camino de mucha gente: “Cuando vi la popularidad del Internet en los años noventa, sentí que la mejor música desconocida estaría pronto en línea, así que viajé por todo Estados Unidos buscando discos. Luego heredé un dinero e hice un viaje buscando más: estuve en Brasil, Nigeria, Ghana, Inglaterra y Jamaica. Volví con más de mil discos y con 27 discos de Fela Kuti, sólo producto de mi viaje por Nigeria.
“En los pasados años el mercado cambió mucho, casi ya no compro en disquerías, pero el costo postal de comprar online es una locura. Desde 2011 tengo mi propio sello de rediciones, Ximeño, que redita música cuyas ediciones originales rondan mil dólares.”
Biopics
Debe de ser una sensación completamente extraña ver retazos de tu vida en los que estuviste involucrado formar parte de una película de ficción. Holloway no estuvo particularmente satisfecho con la de Marley: “La película fue pensada por los hijos de Bob y Rita, está vista desde el punto de vista de la madre. Cuando llegué al sello Island, su matrimonio estaba terminado, aunque no lo hicieron oficialmente legal. Cuando las cantantes I-Threes se sumaron a The Wailers, pregunté a alguien cercano a Bob si compartía una habitación con Rita y la respuesta fue que no. Así que el filme exagera la longitud de su relación en los últimos años”.
Entre los créditos importantes de Holloway se encuentra un disco de 1976 del grupo The Heptones, Night Food. Danny no sólo ayudó en la producción, sino que colaboró con que la banda no aceptara un adelanto de un solo dólar por su elepé. El célebre bajista Robbie Shakespeare fue elegido como productor musical. Fuera de Jamaica, Island estaba por convertirse en un jugador importante en el mercado discográfico mundial, al firmar un contrato con un entonces pequeño grupo irlandés llamado U2.
Si hay una conclusión final en historias como la de Danny Holloway, es que no se puede realizar una contribución al mundo de la música sin tomar riesgos que serían considerados peligrosos por el resto de los humanos.
