Nothing no es como las demás compañías de electrónica de consumo y con el Phone (4a) Pro, su último móvil, lo demuestra. La joven compañía de tecnología con sede en Londres quiere desmarcarse de la dinámica en la que se ha asentado el sector. La consideran aburrida, apática e inmóvil. Ellos aseguran que buscan “trascender, inspirar y que la tecnología vuelva a ser divertida”. Que sus dispositivos tengan un propósito. Tengan Alma.
Así lo explicaba Carl Pei, cofundador y CEO a EL ESPAÑOL – Omicrono hace unas semanas: “intentamos construir a largo plazo, de forma similar a cómo Apple me inspiró cuando era más joven”. Y es que Pei, nacido en China pero de nacionalidad sueca, cree que “los jóvenes de hoy no tienen realmente una empresa que los inspire de la misma manera”.
Que el dispositivo sea más que especificaciones. Más que la aritmética entre la calidad y el precio. Que la tecnología funcione por sensaciones.
La forma de concebir el mundo de la empresa es “rebelde y creativa” y lo cierto es que está logrando cautivar a una comunidad cada vez mayor de apasionados por la tecnología. Como ejemplo, en el Mobile World Congress de Barcelona, cuando Nothing desveló el aspecto del Nothing Phone (4a). Lo hizo en un lugar que no se encontraba al paso en la Fira, pero aún así consiguió congregar a más gente que otros lanzamientos del sector. Igualmente bulliciosos han sido los lanzamientos en sus tiendas flagship, como la recientemente abierta en India.
Este interés ha llevado a que Nothing se haya convertido en la marca de smartphones y audio de más rápido crecimiento a nivel global, así como la única nueva compañía de smartphones que ha surgido en la última década. Está respaldada por más de 11.000 inversores de su comunidad y más de 450 millones de dólares procedentes de inversores globales. Lo hacen además con un profundo enfoque europeo, poniendo en valor el potencial
Aún es pequeña en cuota de mercado, pero da cada vez más guerra a los grandes. Hay expectación por cada lanzamiento, y es la compañía ‘indie’ a la que todo el mundo mira. Y el Nothing Phone (4a) Pro es el último ejemplo de cómo disrumpir en la gama media para ofrecer lo que el usuario busca y no encuentra. Atrevimiento y evolución sin perder personalidad y esencia.

Nothing Phone (4a) Pro
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El Nothing (4a) Pro desafía al sector y lo hace desde la gama media. La compañía se toma muy en serio su papel de ser la alternativa aspiracional para pasar a competir contra los mejores del mercado desde un precio de partida más bajo. El propio Pei explicó en enero que este 2026 no lanzarían un teléfono de gama alta, y el (4a) Pro se entiende como la respuesta perfecta. Es un excelente gama media que aspira a competir contra los mejores.
Lo hemos probado durante las últimas semanas para comprobar de primera mano si todo lo que promete se cumple, si es tan bueno como dicen y si el espíritu indie es capaz de dar al salto al mainstream gracias a una propuesta que parte desde los 429 euros.
Un diseño de aluminio
El salto más evidente con respecto a la generación anterior está en la mano. El (4a) Pro no sólo es más delgado y refinado, sino que abandona los marcos plásticos para abrazar un chasis unibody de aluminio aeronáutico, propio de la gama alta. Lo hace con sólo 7,95 mm de grosor y 210 gramos de peso, algo reseñable en un smartphone de 6,83 pulgadas.
Es el móvil más delgado que ha hecho la marca y, a día de hoy, el teléfono de metal completo más estilizado del mercado. No da la sensación de tener un teléfono de gama media entre las manos. Es agradable de usar, ergonómico, nada resbaladizo y aporta una sensación premium superior a la que se puede encontrar en teléfonos de gama alta.

Nothing Phone (4a) Pro
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Pese a la apuesta por el metal, la trasera sigue siendo “muy Nothing”. Ahora está reinterpretada, lo que le permite evolucionar sin perder su esencia.
El módulo de cámara se protege con un plástico 3D contorneado, el doble de resistente a arañazos que el del Phone (2a), y el conjunto está mejor rematado que en generaciones anteriores.
En él sigue apostando por las transparencias que han dado carácter a todos los dispositivos de la compañía que deja ver la tecnología y el proceso de diseño que hay detrás. Sigue teniendo el carácter de Nothing.
Tan icónico en Nothing como su transparencia es la interfaz Glyph. Su lenguaje de iluminación ha evolucionado desde el Phone 1 y ahora es posible diferenciar la categoría de sus teléfonos móviles en función de cómo de densa esta sea. Así por ejemplo, el Phone (3) sigue siendo el más versátil y avanzado, mientras que el Phone (4a) ha estrenado la Glyph Bar, una barra rectangular con 63 mini-LED.

Nothing Phone (4a) Pro
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En esta ocasión tenemos una Glyph Matrix con 137 mini-LEDs que alcanzan hasta 3.000 nits de brillo. No es solo un capricho estético: las luces conforman un sistema de información paralelo a la pantalla que permite desde conocer si tenemos llamadas perdidas, gestionar el calendario o saber por dónde va el Uber que hemos pedido. Una forma de estar conectados sin obsesionarnos con el uso del teléfono.
El resultado es un móvil que entra cómodamente en el bolsillo, se siente firme y sólido en la mano y, sobre todo, transmite esa sensación de producto más cuidado que no es habitual en este rango de precio.
También sube de nivel la pantalla. Monta un panel AMOLED TPS de 6,83 pulgadas, con resolución 1.5k, marcos delgados y una enorme relación entre pantalla y cuerpo que dan una sensación de inmersión total.
Una cámara con teleobjetivo
Si el diseño hace único a este teléfono, es en la cámara donde Nothing ha puesto verdaderamente el acento.
Con este modelo la compañía ha querido marcar diferencias con la generación anterior apostando por un conjunto de tres cámaras donde el teleobjetivo es su principal reclamo. Algo poco habitual en este segmento de precio.
Este zoom se trata de un objetivo periscopio tetraprisma de 50 megapíxeles firmado por Samsung (el JN5) completamente estabilizado que ofrece 3,5x zoom óptico, 2x y 7x zoom sin pérdida gracias al recorte de sensor y hasta 140x de “ultra zoom” apoyado en un triple ISP de 12 bits. Frente al 3x del Phone (3a) Pro, este 80 mm equivalente está pensado para retratos con mucho bokeh, detalle y menor distorsión.

Nothing Phone (4a) Pro
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La cámara principal por su parte también tiene 50 megapíxeles, de Sony (LYT‑700C) con apertura capaz de capturar hasta un 64% más de luz que sensores típicos del segmento. El enfoque también mejora, siendo un 20% más rápido que en el modelo precedente.
Estas cámaras son resueltas, eficaces e invitan a ser usadas. Nothing repite la fórmula de centrarse en lo importante de la fotografía y tener un muy bien procesado que busca la fidelidad y las texturas definidas. Rara avis en este rango de precios. Se agradece el esfuerzo de la compañía en buscar la fidelidad de colores por encima del tratamiento de imagen llamativo.
Algo más atrás se queda la lente gran angular, de 8 megapíxeles. Aporta una visión de 120 grados y aunque es resolutiva, se nota un peldaño por detrás de la cámara principal y el teleobjetivo.
En suma, a nivel de cámaras el Phone (4a) Pro consigue que alguien que busca un móvil por su cámara esté satisfecho, y que quien busque experiencia también sea capaz de tener una buena respuesta. Es el salto que la compañía necesitaba.
La clave: experiencia de usuario
Si hay un detalle que destaca por encima de los demás es el conjunto. Nothing ha conseguido que sus teléfonos no sean un conjunto de especificaciones, sino lo que de verdad les da valor es la experiencia que logran. Y aquí es clave Nothing OS y Essential AI.
Nothing OS es la capa de sistema operativo, basado en Android 16, que hace que todo el teléfono vaya fluido, tenga personalidad y el usuario pueda sentirse cómodo con él. No incluye bloatware ni aplicaciones que no queremos, al contrario, es amigable con la experiencia de uso e incluso invita a que no nos enganchemos a él.

Nothing Phone (4a) Pro
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Essential AI es una suite pensada para organizar mejor todo lo que pasa por el teléfono, que el móvil trabaje para nosotros. Todo arranca con Essential Key, un botón dedicado que ahora se sitúa en el lateral izquierdo y con el que podremos capturar pantalla, hacer grabaciones o notas de voz. Todos estos retales diarios se irán organizando en Essential Space. Es una forma de organizar nuestro día a día mucho más efectiva.
El punto fuerte es Essential Search, una opción que debutó en el gama alta pero que aquí mejora. Nos permite que buscar entre aplicaciones, contactos, mensajes, fotos o notas para encontrar lo que realmente buscamos sin saltar entre aplicaciones.
Lo más interesante es que son funcionalidades en crecimiento, con lo que podremos ir notando la mejora con respecto al uso que le vayamos dando.
¿Me lo compro?
El Nothing Phone (4a) Pro llega con una ambición clara: liderar la gama media y alta con una propuesta totalmente diferente, reconocible y apostando por algo que el resto no tiene: personalidad y experiencia.
Es imposible de encontrar un teléfono que rinda de forma excelente en todos los aspectos, que se sienta como más caro de lo que realmente es y sea capaz de mantener una propuesta diferente en un mercado de teléfonos clónicos.

Nothing Phone (4a) Pro
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Lo hace además en un precio que parte de los 429 € ahora en promoción, aunque es cierto que arranca en los 128 GB. Lo verdaderamente recomendable sería dar el salto al modelo de 256 GB de almacenamiento que ahora mismo se puede encontrar por 499 €, aunque su precio final es de 549 €. Aún así, en esa horquilla de precio máxima, el Phone (4a) Pro se coloca como una de las mejores opciones del mercado. Es una compra maestra.
No será el teléfono más potente del mercado ni el que tenga la lista de especificaciones más extrema, pero sí es, el Nothing a más redondo y coherente que ha lanzado la compañía, y consigue romper los moldes de un mercado para ponerse por delante de la competencia.
