▲ Robson Matheus celebra con los aficionados bolivianos la valiosa victoria de ayer 2-1 sobre Surinam, en Monterrey.Foto Ap
Vianney Carrera
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 27 de marzo de 2026, p. a11
Guadalupe, NL., La selección de Bolivia dio un paso firme en su misión de volver a una Copa del Mundo, tras una larga ausencia de casi 32 años, luego de remontar el marcador y vencer 2-1 a su similar de Surinam, ayer en la semifinal del repechaje intercontinental B, disputada en el estadio Monterrey.
Liam van Gelderen adelantó a Surinam al minuto 48, pero Boli-via vino de atrás con goles de Moisés Paniagua (72) y Miguel Terceros (79, de penal) para llevarse el valioso triunfo.
Ahora, el combinado sudamericano jugará el próximo martes contra Irak por el pase al Mundial 2026. El ganador del encuentro se sumaría al Grupo I, donde esperan Francia, Senegal y Noruega.
La victoria boliviana fue presenciada por 33 mil 547 espectadores, entre ellos, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien además atestiguó el robusto operativo de seguridad desplegado en torno al estadio con elementos del Ejército, la Guardia Nacional y las policías estatal y municipal.
El imponente Gigante de Acero –sede de los Rayados del Monterrey– se conmovió hasta sus cimientos con la ilusión de los aficionados bolivianos que superaron notoriamente en cantidad y ánimo a los de Surinam.
Entre banderas, gorras alusivas a la danza La Diablada, cornetas y mucho entusiasmo por ver a su equipo en cancha, los seguidores de la Verde armaron toda una fiesta en las afueras del estadio regiomontano antes del inicio del partido y se mostraron emocionados ante la oportunidad de disputar su cuarto Mundial, y primero desde la justa de Estados Unidos 1994, donde se midieron a Alemania, Corea del Sur y España.
La espera ha sido larga para los bolivianos, por ello en esta ocasión hicieron suyo el estadio Monterrey para intentar transmitir toda la energía y pasión de su pueblo.
“Viene la gente a hacer toda la fuerza para clasificar después de 32 años y decir ¡Viva Bolivia!”, destacó Richard Sánchez, quien viajó en conjunto con su familia para disfrutar de este juego.
“Hermosísima (la ciudad de Monterrey), muchísimas gracias por el cariño, toda nuestra gente está apoyando a nuestra selección, así que estamos muy felices de estar acá”, señaló Valeria, quien vino con un grupo de 16 personas.
Aunque en su mayoría los aficionados eran bolivianos, no pudieron faltar los locales que apoyaban a ambas selecciones, ya sea con la camiseta de la selección mexicana, o con la de los equipos locales como Rayados, Tigres, Chivas o Santos Laguna.
“Le doy la bienvenida a todos estos equipos que tienen una aspiración para llegar al Mundial, los recibo como un embajador de la afición mexicana. Hoy juega Bolivia y le hice una promesa a su afición, que iba a estar presente cuando llegaran a Monterrey”, destacó Héctor Chávez, mejor conocido como Caramelo, icónico aficionado de la selección nacional.
También había seguidores de Estados Unidos y de otros países, como Yousef, de nacionalidad iraquí, quien explicó que tiene más de 20 años siguiendo a su selección y dijo estar entusiasmado por verlos jugar.
“Me siento muy bien, es un gran país, es una muy bonita ciudad, espero que podamos jugar (la selección de Irak) en los próximos días con Bolivia, estoy seguro al 100 por ciento. ¡Buena suerte a todos!”, exclamó.
Los futbolistas de Bolivia y Surinam llegaron al estadio escoltados por elementos de seguridad municipal de Guadalupe, Fuerza Civil y Guardia Nacional.
El gobierno municipal informó que se desplegó un operativo con aproximadamente 500 elementos, de instituciones estatales y federales para preservar la integridad de los asistentes.
También estuvieron presentes los binomios caninos de la manada K9 y de la División K9-X, así como unidades robóticas para vigilancia exclusiva del estadio.
