▲ El director estadunidense Darren Aronofsky fue reconocido en con el Mayahuel Internacional en el FICG 41. La actriz Luisa Huertas recibió el palmarés de plata, por trayectoria.Foto Arturo Campos Cedillo
Juan Carlos G. Partida
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 26 de abril de 2026, p. 6
Guadalajara, Jal., Con la entrega de los premios Mezcal y Mayahuel concluyó la noche de este sábado la edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), tras nueve jornadas de exhibición, mercado y formación cinematográfica que dieron vida a una de las reuniones de creadores, industria y público más importantes y antiguas del país.
El premio Mezcal, que se entrega a lo mejor del cine mexicano participante en el festival, fue para la película Querida Fátima, que también se llevó el reconocimiento a la mejor dirección que estuvo a cargo de la colectiva Valquiria en la cual se incluye a la madre de Fátima, Lorena Gutiérrez, y a su padre, Jesús Quintana.
Austin de León se llevó el Mezcal a la mejor interpretación por la película Soy Mario, mientras el jurado joven –integrado por estudiantes de cine– decidió premiar también el documental Querida Fátima.
El encuentro puso durante esos días a Jalisco en el epicentro del séptimo arte en Iberoamérica, a través de una programación que integró 200 largometrajes y cortometrajes procedentes de 52 países.
La actriz Luisa Huertas obtuvo el Mayahuel de Plata al Cine Mexicano, con lo cual se reconoció su trayectoria de 57 años en la industria cinematográfica y teatral, durante los cuales la intérprete participó en producciones como El crimen del padre Amaro y Párpados azules, por citar sólo un par.
Huertas encabezó conversatorios y clases magistrales en los que compartió sus métodos de entrenamiento vocal y actoral, elementos que la posicionan como una figura central en la educación artística de México.
El director polaco estadunidense Darren Aronofsky recibió el Mayahuel Internacional, un reconocimiento que el comité organizador sustentó por el impacto que su obra ha tenido en el cine mundial, derivado de una filmografía que incluye títulos como Requiem for a Dream, The Whale y Black Swan.
Aronofsky dictó una conferencia magistral ante un auditorio completo en la Sala Plácido Domingo del Centro Cultural de la Universidad de Guadalajara (sede central del FICG), donde analizó la importancia del lenguaje visual y el uso de la tecnología en la narrativa contemporánea.
El actor venezolano Édgar Ramírez obtuvo el Homenaje Iberoamericano en honor a su carrera en el cine de Latinoamérica y su transición hacia producciones de escala global. Él también participó en sesiones de preguntas con el público, en las cuales destacó la relevancia de las historias con identidad cultural para el mercado internacional.
La competencia oficial en la Sección Mezcal agrupó las propuestas más relevantes del cine nacional. Los títulos Celestino, Ciudad de muertos, Lo que nos van dejando, Oca, Se busca, Soy Mario, El yerno, La misma sangre, Mickey, Nuestro cuerpo es una estrella que se expande y Querida Fátima se disputaron los premios a Mejor Película Mexicana, Dirección, Fotografía e Interpretación.
El jurado resaltó la diversidad temática de esta selección, la cual abordó desde problemáticas sociales hasta exploraciones estéticas vanguardistas.
El Premio Maguey celebró 15 años de existencia con el lema “Queerciañera”, dedicado al cine con temática de diversidad sexual, marco en el cual la actriz española Lola Dueñas recibió un homenaje a su trayectoria por sus colaboraciones con directores como Pedro Almodóvar y su compromiso con historias que desafían los moldes convencionales.
Chile fungió como invitado de honor, lo que permitió la presencia de numerosos artistas de ese país, incluida la directora Maite Alberdi, quien recibió el Homenaje Iberoamericano, además de que con dicha invitación se permitió revisar la cinematografía contemporánea de la nación sudamericana a través de muestras retrospectivas y estrenos recientes.
El área de Industria reportó resultados favorables en programas como Guadalajara Construye, que en su 20 edición apoyó proyectos en fase de post producción de países como Argentina, Brasil y Uruguay.
Asimismo, la Beca FICG-Escac se entregó a cineastas de México y Guatemala para realizar estudios de especialización en Barcelona.
La estructura del evento respetó las sedes habituales del Centro Cultural Universitario, con el Auditorio Telmex como punto de partida y el Conjunto Santander de Artes Escénicas como recinto para la clausura de esta noche, que cerró telón ahí mismo con la proyección de la película Un hijo propio, de Maite Alberdi.
Aunque no se han dado a conocer los datos, de forma preliminar se informó que el festival alcanzó una cifra de asistencia que superó los registros de años previos, con un enfoque particular en la formación de públicos jóvenes y la descentralización de las proyecciones mediante el uso de la Pantalla Bicentenario y el Cineforo de la UdeG.
