El activista hispanopalestino Saif Abukeshek ha aterrizado este domingo en Barcelona después de haber permanecido 10 días secuestrado por Israel, tras el asalto del Ejército hebreo a la Global Sumud Flotilla que trataba de romper el bloqueo sobre Gaza.
Decenas de militantes, amigos y familiares han esperado a Abukeshek en el aeropuerto de Barcelona, donde ha realizado una atención a medios. “Lo que más nos preocupa son los miles de presos palestinos, mujeres, niños y hombres, que se quedan atrás, sin defensa, torturados y violados”, ha dicho Abukeshek. El activista ha aterrizado en Barcelona en un vuelo procedente de Atenas tras haber sido liberado el pasado sábado junto a su compañero brasileño y también portavoz de la Flotilla, Thiago Ávila.
A diferencia de Ada Colau y Jordi Coronas, dos de los tripulantes que también fueron secuestrados durante la última Flotilla y que llegaron con las ropas blancas con las que cumplieron el encierro, Abukeshek sí ha podido cambiarse y ha bajado del avión con una camiseta que clama por la libertad de Palestina y con una kufiya sobre los hombros.
“En el centro de detención podía escuchar, cada día, los gritos de los otros detenidos, que estaban siendo sometidos a torturas”, ha denunciado Abukeshek ante la comitiva que ha acudido a recibirle. Aunque no ha hablado de su propia situación, diversas organizaciones internacionales que pudieron contactar con el activista durante su encierro, denunciaron que tanto él como Ávila estaban recibiendo malos tratos y “torturas graves”. Tanto que la ONU pidió formalmente el pasado miércoles que se investigue el trato que Israel ha tenido para con ambos.
“Lo que hemos visto estos días es el resultado de la impunidad y la complicidad de los Estados, que permiten a Israel actuar así. A este paso, la siguiente Flotilla la van a interceptar en Ibiza”, ha ironizado Abukeshek, en referencia a que la tripulación que zarpó el pasado octubre pudo acercarse hasta unas pocas millas náuticas de Gaza, mientras que esta fue parada cerca de las costas de Grecia, tras sólo 15 días de navegación. “El sistema está diseñado para oprimir nuestros derechos y permitir que algunos países controlen el destino de otros. Por eso, nuestro reto como generación es enorme”, ha sostenido el activista.
En esta línea, ha tenido palabras de agradecimiento tanto para las personas que se han manifestado periódicamente por la liberación de los tripulantes, como para los Gobiernos que han reclamado su liberación. “Los gobiernos de Turquía, Brasil, España y Catalunya se han mantenido firmes en que, en una detención ilegal, no se habla de procedimientos, sino de detención inmediata”, ha apuntado.
“Lo que he aprendido y he dicho a Israel estos días es que nuestro trabajo como sociedad civil es más peligroso que las bombas. Porque nosotras enseñamos que otro camino es posible, que somos muchas dispuestas a hacer un sacrificio”, ha seguido Abukeshek, que ha asegurado que, en unos pocos días, volverá a “hacer las maletas” para encontrarse con activistas propalestinos en Turquía y planear más acciones desde allí. “Nuestro camino acaba de empezar. Seguiremos, no sólo hasta que Palestina sea libre, sino hasta que todos los pueblos oprimidos sean liberados”, ha remachado.
Tanto Abukeshek como Ávila fueron detenidos por la Marina israelí en aguas internacionales durante la madrugada del jueves 30 de abril. Tras denunciar haber recibido torturas y malos tratos graves, ambos decretaron una huelga de hambre desde su arresto, intensificada por Abukeshek la noche del pasado 5 de mayo al negarse también a beber agua. “Yo sólo podía controlar tres cosas: comer, beber y hablar. Dejé de comer desde el primer momento; a raíz de los insultos y los maltratos constantes, dejé de beber. Y, durante los últimos días de los interrogatorios, dejé de hablar”, ha relatado.
“Tras concluir la investigación, los dos provocadores profesionales, Saif Abukeshek y Thiago Ávila, pertenecientes a la flotilla de provocación, fueron deportados hoy de Israel. Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo naval legítimo sobre Gaza”, apuntó el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado y en sus redes. Este domingo, el Tribunal de Magistrados de Ashkelon, en el sur de Israel, tenía previsto celebrar una vista para decidir si prorrogaba la detención o liberaba a los activistas. Finalmente, tras días de interrogatorios, ambos han sido liberados sin que existan cargos formales contra ellos.
Pero, finalmente y tras la presión internacional, el gobierno de Netanyahu ha decidido liberar a los activistas antes de que se encontraran con el juez. “Todos los días me decían que tenían pruebas de que era terrorista, pero al final cerraron la investigación sin que llegara a verme con el juez. Vamos a decir las cosas como son: los terroristas son los gobiernos ocupantes, no las personas”, ha concluido.
