Hubo un tiempo en el que en internet el espacio en las cuentas de correo era muy limitado. En España, tener una dirección de Terra, Hotmail o Yahoo hacía complicado enviar archivos por correo de forma indiscriminada. Y entonces llegó Google.
Con 1 GB de espacio por cuenta, cambió las reglas del juego. Luego, poco a poco, fue subiendo ese espacio y actualmente está en 15 GB, que no se sienten tan cómodos como ese GB de hace décadas. Por si fuera poco, parece que la compañía de Mountain View ha empezado a cambiar esto. Ha comenzado a implementar un cambio drástico en la forma en la que gestiona las nuevas cuentas.
Ya no basta con crear un perfil y empezar a subir fotos o guardar correos. Ahora, si se quiere disfrutar de la cuota completa que hasta ayer se daba por sentada, vamos a tener que pasar por el aro de la identificación personal. Google requiere un número de teléfono.
El fin de los 15 GB por defecto
La noticia ha saltado tras detectarse que, en el proceso de configuración de nuevas cuentas, Google ha reducido el almacenamiento base a tan solo 5 GB.
La cifra mágica de los 15 GB, que comparten Gmail, Google Drive y Google Fotos desde hace más de una década, se ha visto recortada a una tercera parte de la noche a la mañana. Para recuperar los 10 GB restantes y volver al estatus anterior, el sistema exige ahora vincular un número de teléfono de forma obligatoria.
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El Androide Libre
Este movimiento no es casual ni puramente técnico. Es una respuesta directa a una realidad que las grandes corporaciones llevan tiempo intentando atajar, el abuso de las cuentas gratuitas y la proliferación de identidades digitales infinitas.
Al exigir un número de teléfono, Google se asegura de que cada persona tenga, en teoría, una sola cuota de 15 GB, evitando que los usuarios más avanzados o los bots colapsen sus servidores con decenas de perfiles creados únicamente para acumular almacenamiento gratuito.
Una estrategia que viene de lejos
Aunque el cambio parezca repentino, los rastros en la red indican que Google llevaba tiempo preparando el terreno. Al bucear en los registros de soporte de la compañía, se observa que el lenguaje ha cambiado de forma sutil pero determinante.
Donde antes se leía que tu cuenta incluye 15 GB sin cargo, ahora se lee que incluye hasta 15 GB. Esa pequeña preposición es la que abre la puerta a este nuevo sistema de recompensas por datos personales.

Cambio en la política de Google
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No podemos olvidar el contexto en el que nos movemos. El coste de los componentes, especialmente de la memoria RAM y el almacenamiento, ha sufrido una volatilidad extrema en los últimos dos años.
Mantener granjas de servidores gigantescas para que millones de usuarios guarden copias de seguridad de memes o correos sin importancia es un lujo que Google ya no quiere costear de forma incondicional.
La privacidad como peaje
Lo que más escuece a muchos usuarios de este cambio no es solo la pérdida de espacio, sino la obligatoriedad de entregar un dato tan sensible como el número de teléfono.
La excusa oficial es la verificación de identidad y la lucha contra el spam, pero la realidad es que el número de teléfono es el identificador definitivo en la era móvil.

Gmail
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Si decides no vincular tu número, te quedas con 5 GB. Es una cifra que en 2026 resulta irrisoria. Basta una copia de seguridad de WhatsApp para que ese espacio se evapore en cuestión de semanas.
¿Qué pasa con los usuarios actuales?
Por ahora, este cambio parece afectar solo a las cuentas de nueva creación. Aquellos que ya tienen su ecosistema montado en Google mantienen, de momento, sus 15 GB intactos.
Pero a veces estos movimientos suelen ser el primer paso hacia una reestructuración general. No sería de extrañar que en un futuro próximo veamos avisos similares para cuentas antiguas que nunca han sido verificadas.
Las grandes empresas quieren datos, quieren perfiles verificados y, por encima de todo, quieren que se dé el salto a sus planes de suscripción premium como Google One.

Con este movimiento, Google se alinea con la competencia, aunque de una forma algo más agresiva. Apple ofrece 5 GB en iCloud desde tiempos inmemoriales, una cifra que siempre ha sido objeto de críticas por ser insuficiente.
Google, que presumía de ser la alternativa generosa, ha decidido que ya no necesita esa etiqueta para dominar el mercado. La dependencia que tenemos de sus servicios es tan alta que pueden permitirse cambiar las normas del juego a mitad de la partida.
