El PP abrió el pasado mes de diciembre en Extremadura un mini ciclo electoral inédito. Cinco meses después, han votado, además, aragoneses, castellanos y leoneses, y, este domingo, andaluces. Los estrategas de Alberto Núñez Feijóo contaban con cerrar este paso por las urnas hundiendo al PSOE, despegándose definitivamente de Vox y con alguna mayoría que sumar a las de Madrid, Galicia o La Rioja. Lo primero lo ha cumplido. Es lo único. El sueño de Feijóo de gobernar sin la ultraderecha se desvanece, como la absoluta de Juan Manuel Moreno, a lomos de la “prioridad nacional”.
El partido de Feijóo ha ganado las cuatro elecciones convocadas. Y lo ha hecho de forma holgada. Pero todos los resultados han sido agridulces. En Extremadura, María Guardiola se dejó 10.000 votos, aunque ganó un escaño. En Aragón, cerca de 15.000, y Jorge Azcón perdió dos diputados. Solo en Castilla y León hubo doble subida, pero insuficiente para gobernar en solitario.
Porque Vox ha reclamado gobiernos de coalición en todas las comunidades para apoyar las investiduras, y ha exigido a los barones asumir un eslogan que se ha convertido en el eje de su discurso en las últimas semanas, confrontando con el PP en el Congreso, el Senado, las redes sociales y los medios de comunicación por imponer un relato sobre la necesidad de “priorizar” las ayudas sociales a los españoles.
Feijóo quería una amplia mayoría en Andalucía para taponar esa “prioridad nacional” de Vox. Pero este domingo, el aumento de la participación, los problemas de la sanidad pública y la irrupción de Adelante Andalucía han arrebatado la absoluta al barón preferido del líder del PP.
Solo por dos diputados, pero no se han cumplido los objetivos. Así lo reconoció este domingo al filo de la medianoche el secretario general, Miguel Tellado, en una comparecencia sin preguntas en la que asumió el fiasco: “Queríamos la mayoría, claro. Pero 53 escaños en Andalucía es un éxito. No es un triunfo completo, pero sí incontestable”.
En sus declaraciones a los medios, el líder de Vox, Santiago Abascal, no quiso hablar de gobierno de coalición, como sí hizo en las anteriores citas electorales. Pero tampoco en el PP lo quieren descartar. En la dirección nacional sostienen que de eso hay que hablar “a partir de mañana” [por el lunes]. Y no se descarta ningún escenario, ni siquiera una hipotética repetición electoral.
Críticas al PSOE
Ante la imposibilidad de Moreno de reeditar su mayoría absoluta el PP se aferra a la evidente y cierta debacle socialista para esconder un debate que abre en canal al PP desde las elecciones de julio de 2023: la relación con Vox. Esta misma semana se podría desatascar el Gobierno de Castilla y León, donde los ultras volverán a ocupar una vicepresidencia.
En una nota remitida a los periodistas pasadas las once de la noche y con el recuento por encima del 99%, la dirección del PP arremetió contra el PSOE. “Si lo que consuela a los socialistas es que Moreno no tenga mayoría absoluta, pues solo nos queda decir que hay que ver para lo que han quedado. Ferraz, celebrando una supuesta ganancia de poder de Vox. ¿Querían frenar a Vox? ¿O que Vox tenga influencia? La incoherencia es total y acaba con el único mensaje al que se aferraron hasta ahora”, apunta el comunicado, que concluye: “¿Queríamos la absoluta? Sí. Pero 53 escaños en Andalucía es un éxito”.
“El PP celebra victorias. El PSOE celebra derrotas. A Sánchez alguien debería hacerle un Starmer. Mientras eso pasa, el Partido Popular seguirá gobernando en Andalucía y en hasta 14 autonomías y ciudades autónomas”, asegura la nota, que añade: “El Partido Popular ha arrasado en las urnas a la portavoz del Gobierno de Sánchez y a su número dos en el Gobierno. Y, todo ello, mientras sus dos números dos en el partido están siendo juzgados en los tribunales”.
