El mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) en Europa se encamina hacia un ciclo de crecimiento sostenido liderado por el segmento mid-market, que se consolidará como el principal motor de actividad hasta 2030. Las operaciones de entre 20 y 500 millones de euros han ganado peso de forma estructural y ya representan hasta el 42% del total en mercados como España, según Baker Tilly, reflejando un cambio profundo en la dinámica del mercado corporativo.
Lejos de depender de ciclos financieros puntuales, el crecimiento del mid-market responde a tendencias como el relevo generacional que afronta el tejido empresarial europeo. Según RSM Global, entre 2025 y 2030 se producirá el mayor volumen de operaciones motivadas por sucesión empresarial, impulsado por la salida progresiva de empresarios de la generación del baby boom y la necesidad de dar continuidad a compañías familiares.
«Este proceso está transformando el perfil del comprador. Frente al modelo tradicional, cada vez es más frecuente la entrada de plataformas de private equity que integran varias compañías para crear grupos de mayor escala. Esta dinámica está favoreciendo estrategias de consolidación en sectores fragmentados, especialmente en industria, servicios empresariales y tecnología», explica Javier Conde, cofundador de la firma y responsable de Relaciones Internacionales de Hossegor Invest.
Tecnología, escala y sostenibilidad redefinen el mercado
Más allá de la sucesión empresarial, la transformación tecnológica será uno de los principales catalizadores del M&A en Europa durante los próximos años. Según la consultora Oliver Wyman, la necesidad de invertir en capacidades digitales, especialmente en inteligencia artificial, provocará una ola de fusiones entre compañías medianas que no podrán asumir de forma independiente estos costes.
En paralelo, iniciativas como la Ley Europea de Chips aspiran a que Europa alcance el 20% de la producción mundial de semiconductores en 2030, lo que impulsará operaciones estratégicas en sectores tecnológicos y de infraestructura digital.
La sostenibilidad también se consolida como un elemento estructural del mercado. De acuerdo con RSM Global, los criterios ESG pasarán de ser un factor diferencial a convertirse en un requisito regulatorio en la Unión Europea antes de 2030. Este cambio está generando operaciones tanto de crecimiento como de exclusión, en las que compañías que no cumplen estos estándares pierden valor o son adquiridas en condiciones menos favorables.
Especialización y acceso: el papel de las firmas independientes
La creciente complejidad de las operaciones está reforzando el papel de firmas especializadas capaces de identificar oportunidades y estructurar acuerdos en entornos cada vez más exigentes.
En el mid-market, además, una parte significativa de las operaciones se desarrolla fuera de procesos competitivos abiertos, lo que otorga un valor diferencial al acceso y a la capacidad de generar relaciones de confianza con empresarios y socios estratégicos.
«La evolución del M&A en Europa responde a factores estructurales que van más allá del ciclo económico. El mid-market concentra el grueso del tejido empresarial y es donde se están produciendo los procesos más relevantes de transformación y continuidad . El interés inversor por este segmento responde a una lógica clara: son compañías con margen real de crecimiento, donde se puede generar valor a través de consolidación, eficiencia o expansión internacional. Eso explica que el flujo de operaciones sea más estable y predecible que en otros segmentos», señala Pablo Barriocanal, cofundador y CEO de Hossegor Invest.
