▲ Los consumidores han visto crecer el precio de la hortaliza roja 126 por ciento en lo que va del año .Foto Jair Cabrera Torres
Dora Villanueva
Periódico La Jornada
Domingo 24 de mayo de 2026, p. 12
El precio del jitomate se duplicó en lo que va del año con un encarecimiento acumulado de 126 por ciento hasta la primera quincena de mayo, y dicho repunte ha sido tan significativo que el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, atribuyó a dicha hortaliza 90 por ciento de la inflación general acumulada en México en lo que va de 2026.
Es en el margen de la comercialización donde se ubica buena parte del encarecimiento de la hortaliza, de acuerdo con analistas de mercados agrícolas. A ello se suman los mayores costos de los fertilizantes y combustibles, de acuerdo con los informes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), así como el impacto de las exportaciones de jitomate hacia Estados Unidos, expuso la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
“Los precios agroalimentarios están sujetos a estacionalidad, clima, márgenes de comercialización e inseguridad”, de acuerdo con un reporte de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). A ese marco general, el jitomate incorpora los efectos de las exportaciones sobre su oferta, explicaron especialistas.
“No hay suficiente jitomate en el país”, resumió Sheinbaum Pardo el pasado 14 de mayo para explicar el encarecimiento de la hortaliza, que en cuatro meses ya había duplicado su precio.
La mandataria detalló que buena parte de esta escasez se debe a que el jitomate se está exportando a Estados Unidos, mercado que se nutre tanto de las importaciones mexicanas, como de las cosechas de Florida –donde se registró una helada a fin del año pasado, que afectó los cultivos–.
Aun con el arancel de 17.09 por ciento que desde julio del año pasado impuso la administración de Donald Trump al jitomate mexicano, “se está exportando muchísimo”, comentó la presidenta mexicana. “Y ese precio alto en Estados Unidos está impactando en México. Por lo mismo, y además de una plaga que tuvo el jitomate en Sinaloa en su siembra, no hay suficiente jitomate en el país”, reconoció.
Algunos eslabones, estables
De acuerdo con Juan Carlos Anaya, director general en GCMA, “el jitomate muestra un comportamiento mixto entre los distintos niveles de mercado. Mientras algunos eslabones mantienen estabilidad, el precio al consumidor refleja un ajuste al alza, señalando presiones recientes en la oferta”.
El análisis de GCMA a la segunda semana de mayo muestra que en el caso del jitomate guaje, también conocido como tomate saladette, el repunte anual más importante se ha registrado en los precios de exportación, con un aumento de 221.5 por ciento, al pasar de 21.39 pesos por kilo a 68.77 pesos.
En tiendas de autoservicio de la Ciudad de México, el costo de un kilo aumentó 64.4 por ciento en un año, al pasar de 31.03 a 51 pesos. En tanto el precio pagado a productores pasó de 6.90 pesos a 19 pesos por kilo, también al comparar la segunda semana de mayo.
Con base en estos datos, la brecha entre los precios pagados a los productores y los de exportación aumentó ligeramente, al pasar de 3.1 a 3.6, mientras se redujo de 4.5 a 2.7 el margen para los intermediarios locales.
Anaya explica que, si se compara con el año pasado, los precios pagados a los productores, sobre todo a aquellos que exportan, muestran un repunte. No obstante, se debe tener en cuenta que los costos de producción son más altos y el clima también ha afectado.
Samuel Sarmiento, asesor de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), comentó que el encarecimiento del jitomate responde a una menor superficie sembrada de tomate en Sinaloa, que es el principal productor nacional (después de 2 años de bajos precios), al “exceso de calor que redujo el rendimiento y afectó la calidad, así como a la imposición de aranceles en Estados Unidos y las alzas en los precios de los combustibles que tiene un impacto en los costos de distribución.
“Los intermediarios son un eslabón muy importante para movilizar la producción, pero también, son quienes encarecen los precios por sus altos márgenes de utilidad”, comentó el asesor de la Caades.
La Sader apunta que al menos hasta la primera semana de mayo, las cosechas de jitomate de Sinaloa, principal productor nacional durante el ciclo otoño-invierno, prácticamente concluyeron, “impulsadas por los elevados precios que prevalecieron en la cadena productiva”.
Las oficinas estatales de la Sader reportaron que en la primera semana de mayo el precio más bajo fue el reportado en Central de Abasto de Sinaloa, con 17 mil pesos por tonelada, siguió el pagado al productor en la Central de Abasto de Michoacán, con 23 mil pesos, y en el opuesto se ubicó el pago directo al productor en San Luis Potosí, con 77 mil pesos por tonelada.
“Al comparar con el precio pagado por el consumidor, en Michoacán hay un margen de comercialización de 139 por ciento y de 276 por ciento en Sinaloa. Se señaló el incremento en el costo de fertilizantes, así como el de diésel, como elementos que incidieron en el incremento de los precios del cultivo”, apuntó el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de la Sader.
De acuerdo con el mismo informe del SIAP, hasta febrero había plantadas 27 mil 703 hectáreas para el ciclo otoño-invierno, 27 por ciento más que el año pasado y la mitad de dicha superficie ya fue cosechada. En ese mes, los mayores productores de la hortaliza fueron Michoacán, Sinaloa y Chiapas.
