▲ El músico durante la entrevista en el Salón Los Ángeles.Foto María Luisa Severiano
Merry MacMasters
Periódico La Jornada
Jueves 28 de mayo de 2026, p. 9
“Me siento como un dinosaurio que camina el planeta”, expresa el trompetista Luis Gasca. Lamenta que “ya no hay dinosaurios como Count Bassie, Stan Kenton, Tito Puente, Miles Davis, John Coltrane, Mongo Santamaria, Luis Arcaraz, Tino Contreras, Chilo Morán. Todos han muerto. Cuando falleció Picasso se llevó una parte del mundo con él. Ya no hay más Charlie Parkers o Melones”.
Gasca y el pianista cubano Gabriel Hernández –figura de Buenavista Social Club y Afro Cuban All Stars de Juan de Marcos– serán objeto del homenaje “a un par de ases” este sábado, a partir de las 19 horas, en el Salón Los Ángeles. El programa comprende dos bloques, el primero dedicado al jazz, y el segundo a la música bailable con orquestas como la de Leo Acosta.
El músico ha tocado con una pléyade de estrellas que van desde Dámaso Pérez Prado hasta Janis Joplin y Carlos Santana. Asegura, sin embargo, que “el honor más grande que he tenido en toda mi vida es ser solista con Count Bassie y su orquesta. Es otro mundo. Además, mi primer disco tiene a Herbie Hancock en el piano. Creo que soy de los pocos mexicanos que han abarcado tantos géneros diferentes, desde el rocanrol hasta la música popular y la cubana”.
Don Luis nació en 1940 en Houston, Texas, hijo de padres mexicanos. Su progenitor era de oficio zapatero oriundo de Cuerámaro, Guanajuato. Llegó a Estados Unidos a los 19 años y tras enlistarse en el ejército logró obtener la nacionalidad. “Nací en un tiempo muy racista. No querían a los negros, ni a los mexicanos. Mi papá me decía: no eres mejor ni menos que nadie. Olvídate de todo eso, pierdes el tiempo. Si le entras a ese mundo no vas a seguir adelante. Eso me ayudó después.
“Cuando empecé a tener un poco de nombre tuve que hablar con judíos porque son los dueños de todo: películas, disqueras. Cuando llegué a conseguir algún contrato el judío no me veía realmente, nada más quería saber si podía vender. Nunca me metí a la parte del racismo. Eso tiene mucho que ver con el negocio. No tenía problemas con ellos, ni ellos conmigo.”
A los 16 años, no obstante, experimentó por primera vez el racismo: “Salí de mi barrio a tocar. Entré a un lugar a comer. Cuando pedí, la mesera me dijo, aquí no servimos a mexicanos. Le habló a un policía que me dijo que saliera. El racismo, sin embargo, nunca me afectó, de otra manera no sería Luis Gasca ahorita. Tienes que apartar ciertas cosas que son negativas en tu vida y seguir adelante. Hasta la fecha lo hago”.
Aunque no había antecedentes musicales en su familia, Gasca se interesó por la trompeta desde los 15 años. Incluso, estudió en el Berklee College of Music, en Boston. A los 20 años ya trabajada con la orquesta de Dámaso Pérez Prado en Los Ángeles. Grabó Cerezo rosa en una gira de la agrupación por Japón.
“Encontré mi camino”
No todo ha sido miel sobre hojuelas para el músico: “Me perdí porque me metí en el mundo de las drogas con Jimi Hendrix y Janis Joplin. Me perdí durante 23 años. Había hecho todo: tocar con Tito Puente, Mongo Santamaría, Pablo Beltrán Ruiz, Woody Herman, Santana, Herbie Hancock, con todo el mundo. Me enfermé. A partir de mis 35 años no volví a tocar hasta los 53. Por eso ando contento ahorita, porque toco de nuevo. Perdí mi camino, pero lo volví a encontrar”.
Gasca tiene facilidad para moverse entre diferentes géneros musicales: “uno de los músicos más puristas que he conocido fue Miles Davis, sin embargo al final andaba con Prince y Santana. Comenzó a cambiar su música. Se te voltea el público. Le criticaban porque ya no era jazz, pero no le importaba. Los críticos le decían que la policía lo iba a detener porque ya no tocaba jazz. Hancock es otro ejemplo, hizo cosas que ya no eran jazz. Te tiene que gustar tocar otros géneros. Me encantan Tito Puente y Mongo Santamaría. En los inicios de su carrera Puente trabajó en la banda de Machito. A la música de Cuba le puso otro toque, el de Nueva York, porque Puente iba a oír a Miles Davis y Charlie Parker. Me gustan diferentes géneros, incluidos polkas de Texas, rocanrol, salsa, jazz y las orquestas de México”.
Luis Gasca radica actualmente en Mahahual, Quintana Roo, sin embargo se mantiene activo cumpliendo compromisos tanto en México como en el extranjero.
El encuentro Homenaje a un par de ases: Gabriel Hernández y Luis Gasca tendrá lugar el sábado, a partir de las 19 horas, en el Salón Los Ángeles, Lerdo 206, colonia Guerrero.
