▲ Antonio Gershenson Tafelov fue un apóstol de la lucha sindical, señalaron asistentes al velorio.Foto Víctor Camacho
Carolina Gómez Mena
Periódico La Jornada
Domingo 7 de junio de 2026, p. 6
Familiares, amigos y ex compañeros de trabajo y de la lucha sindical, despidieron ayer al físico Antonio Gershenson Tafelov, a quien describieron como un “incansable luchador social y sindical”, un hombre que “siempre tuvo una actitud de modestia”, que “jamás buscó el poder por el poder, sino para servir a la causa” y un “apóstol” de la lucha gremial y social.
El viernes, a los 83 años de edad, falleció el socio fundador de La Jornada, y este sábado, en los velatorios del Issste, quienes lo conocieron, admiraron y quisieron participaron en sus exequias. Allí, sus ex compañeros del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (Sutin), familiares y amistades realizaron una guardia de honor ante el féretro cubierto por una bandera de México y rodeado de flores blancas y coronas. También fueron colocadas algunas fotografías del articulista de esta casa de editorial, así como una bandera cubana.
Su viuda, Ruxi Mendieta, expresó conmovida: “desde la profundidad de mi corazón le agradezco a Tony que me haya compartido parte de su talento, de su inteligencia, de su disposición, de su profesionalismo y de su cariño sincero hacia mí, de la felicidad que me brindó. Y ahora tengo un gran compromiso con él, de seguir adelante con los proyectos que iniciamos y que no pudimos terminar”.
Y sobre esos pendientes mencionó que su esposo estaba escribiendo sus memorias respecto a lo vivido cuando estuvo en la cárcel, tras un atentado contra la embajada de Bolivia en México como protesta por el asesinato del Che Guevara en ese país.
Algunos de sus ex compañeros del Comité Ejecutivo del Sutin en los años 70 recordaron esa vivencia. Mario Rechy fue encarcelado con él en Lecumberri, y contó a este medio algunas anécdotas sobre ese episodio.
“Fui a dar al tambo junto con Toño, allí estuvimos cinco años y nueve meses, aunque nos habían dado 18 años y a él 25. Eran varios cargos: conspiración, asociación delictuosa, fabricación de explosivos, lesiones por explosión”.
También recordó como debido a que no encontraban la dirección de la embajada, “después que Toño les entregó la bomba a los compañeros, la anduvieron paseando tres días” y rememoró como su amigo egresado de la Facultad de Ciencias de la UNAM, “empezó a experimentar con sustancias para enseñarnos a fabricar bombas. Me enseñó a hacer bombas con pastillas para la tos y la que se hizo para la embajada fue una diseñada ‘a modo de que no mate, nomás que haga mucho ruido y escándalo’”.
Víctor Tamayo sostuvo que Gershenson Tafelov era un “ejemplo a seguir, un hombre recto y honorable; aprendí mucho de él cuando ingresé al sindicato (Sutin), Toño salía de la prisión; él siempre vivirá en nuestros corazones”.
Al funeral, también acudieron integrantes de La Jornada. La directora general, Carmen Lira Saade, quien tenía una amistad de 50 años con Gershenson Tafelov. También estuvo Guillermina Álvarez, asistente de dirección de este diario.
Carlos Sánchez recordó: “Toño era una persona muy comprometida, disciplinada, ordenada y un gran camarada, siempre solidario. Estuvimos juntos en la lucha del Suterm con la Tendencia Democrática”.
Sostuvo que la lucha central era por la democratización de los sindicatos y por la participación de éstos en la industria.
Para Manuel Vargas Mena su legado deja huella y en lo personal “lo admiré mucho. Hay que agradecerle todo lo que nos dio en vida. Fuimos toda una generación de compañeros que aprendimos mucho de él; su legado sigue vivo, aunque en estos momentos no haya las condiciones políticas, económicas, sociales para llevar adelante sus planes, nuestros planes”, en materia de soberanía energética.
Todos sus ex compañeros de lucha sindical coincidieron en que era un visionario y en que algún día las fuentes energéticas alternativas y también la nuclear sean la apuesta principal del país.
Ruxi llamó a retomar “los principios y legados de Toño para que la lucha obrera siga fortaleciéndose, porque no ha terminado”.
