Policías locales armaron al agente de la CIA y esfumaron el rifle tras accidente
▲ La legisladora morenista Edith Palma Ontiveros se trasladó hasta el sitio donde permanecen los restos de la camioneta calcinada.Foto proporcionadas por la diputada Edith Palma
▲ La legisladora morenista Edith Palma Ontiveros se trasladó hasta el sitio donde permanecen los restos de la camioneta calcinada.Foto proporcionadas por la diputada Edith Palma
Enrique Méndez
Enviado
Periódico La Jornada
Lunes 8 de junio de 2026, p. 5
Chihuahua, Chih., La Agencia Estatal de Investigación (AEI) entregó un rifle calibre .223 a uno de los dos efectivos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) que murieron en un accidente entre la noche del sábado 18 y la madrugada del domingo 19 de abril en el poblado de Polanco, municipio de Batopilas.
El arma estaba asignada a una policía de investigación estatal y le fue solicitada por su compañero Manuel Genaro Méndez Montes, escolta del director de la AEI, Pedro Román Oseguera Cervantes, quienes también fallecieron en el percance junto con los dos agentes de la CIA.
La agente no ha sido citada a declarar por la Fiscalía General del Estado (FGE) porque no participó en el operativo en la sierra Tarahumara y, después del accidente, sus jefes le dieron vacaciones, según explican a este diario mandos de la AEI que solicitaron reservar su identidad. La información sobre el arma forma parte de la indagatoria.
Además, refieren los mandos de la corporación, en la caída a un barranco de la camioneta blanca pickup marca Ford en la que viajaban los dos elementos de la CIA, así como Oseguera y Méndez Montes, el rifle se rompió y, presuntamente para desaparecer evidencias, fue sustituido por otro por “el comandante Vaca”, encargado del banco de armas de la agencia. “A la compañera le dieron uno nuevo y se quedaron con los restos del otro”, aseguran.
Según los indicios recabados en el lugar, al momento del accidente el director de la AEI salió expulsado del vehículo, al igual que uno de los agentes estadunidenses. El otro agente de la CIA y Méndez Montes quedaron atrapados en la pickup, de donde los sacaron sus compañeros.
En la investigación que realiza la FGE se atribuye al ex fiscal especializado en operaciones estratégicas del estado Guillermo Arturo Zuany Portillo el vínculo directo con la CIA y quien incluso viajó al día siguiente a Monterrey, Nuevo León, donde –según diputados federales– operaría otra célula de la agencia estadunidense. Él fue uno de los primeros en ser citados a declarar en la indagatoria que realiza la Fiscalía General de la República.
Zuany Portillo formó parte de la unidad antisecuestros de la fiscalía en Ciudad Juárez entre 2010 y 2015, cuando salió de Chihuahua para colaborar con el entonces comisionado nacional de seguridad, Renato Sales, pero regresó por petición de César Peniche Espejel, quien fue designado fiscal del estado en 2016 por el ex gobernador Javier Corral Jurado.
Así, desde ese año y hasta 2021, fue coordinador de la AEI en la zona norte de Chihuahua, con sede en Ciudad Juárez. En septiembre pasado dejó la titularidad de la AEI y fue nombrado por el ex fiscal César Jáuregui fiscal de operaciones estratégicas. En su lugar, Jáuregui Moreno nombró a Oseguera Cervantes, criminólogo de carrera y quien hasta entonces se desempeñaba de primer comandante de la policía ministerial en la zona de la sierra Tarahumara.
La investigación del caso de la CIA en Chihuahua y de los delitos relacionados con el narcolaboratorio fue encargada a nivel local a la fiscal especializada en atención a mujeres víctimas del delito por razones de género y la familia, Wendy Paola Chávez Villanueva.
Ella inició como coordinadora de la Unidad de Delitos Sexuales, Violencia Familiar y de Personas Desaparecidas de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de Chihuahua (PGJE) en 2008, año en que el ex presidente Felipe Calderón lanzó el denominado Operativo Conjunto Chihuahua como parte de la “guerra contra el narco”.
En entrevistas de televisión, la gobernadora María Eugenia Campos Galván ha dicho que fue ella quien propuso a Chávez Villanueva de fiscal especial para el caso al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Y fue la fiscal, además, quien reveló que uno de los agentes de la CIA había sido grabado en video en las instalaciones de la fiscalía especializada a cargo de Zuany Portillo y que, además, se detectó “un patrón de convivencia” entre él y los agentes de la CIA. Estos datos forman parte de la carpeta de investigación que integra la fiscalía.
Los nombramientos de Zuany, Oseguera y Chávez Villanueva en cargos de procuración de justicia están relacionados con decisiones tomadas por Jáuregui Moreno, y habían trascendido a los sexenios de César Duarte Jáquez, el ahora senador de Morena, Javier Corral, y el de Campos Galván.
Rodó desde una altura de 100 metros
En el convoy, según relata a La Jornada la diputada rarámuri al Congreso del estado, Edith Palma Ontiveros (Morena), participaron cinco camionetas, y en una de las cuatro que no se accidentaron viajaban los otros dos agentes de la CIA recién expulsados del país. Ella se dio a la tarea de indagar en las comunidades cercanas el trayecto que siguieron los agentes de la AEI y de la CIA, así como la hora y fecha precisa del percance.
Maestra por 10 años en Morelos, se trasladó hasta el sitio donde quedó la camioneta calcinada. Cuenta que, según lo que pudo observar, el vehículo se salió del camino y rodó desde una altura aproximada de 100 metros, aunque todavía se desconoce el peritaje oficial.
Platicó primero con sus enlaces en La Lajita, municipio de Morelos, donde se realizó el operativo conjunto entre la AEI y la CIA para supuestamente desmantelar un narcolaboratorio. Luego conversó con los de San Miguel y de Polanco, Batopilas; es decir, el trayecto que siguieron los agentes después del operativo. “Las autoridades tradicionales de La Lajita dicen que no se dieron cuenta de la existencia de ese laboratorio, siendo que no está tan lejos”, refiere.
En Morelos, agrega la legisladora, los agentes cargaron combustible “y salieron muy apurados. Y ya llegando a San Miguel, nos comenta otra persona, estuvieron un rato allí en el puente y ya, cuando van a dejar el municipio Morelos y empieza el municipio Batopilas, volvieron a cargar gasolina, pero en unos garrafones, no en los tanques de las camionetas.
“Traían mucha velocidad y de Morelos a San Miguel hicieron de 20 a 25 minutos. Y de allí a Polanco, donde termina la sierra, la gente menciona que el accidente fue como a las 11:30 de la noche (del 18 de abril), que no fue tan tarde”, concluye.
