▲ Una pantalla muestra un retrato de la artista durante el evento fúnebre en el cementerio Père Lachaise de París.Foto Afp
▲ La madre y el padre (centro) de Marjane Satrapi saludan durante la ceremonia.Foto Afp
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Periódico La Jornada
Sábado 20 de junio de 2026, p. a11
París . “Tu nombre seguirá vivo”. Cientos de personas anónimas y personalidades del cine, como Catherine Deneuve y Golshifteh Farahani, rindieron el viernes en París un conmovedor homenaje a la artista franco-iraní Marjane Satrapi, fallecida el 4 de junio a los 56 años.
Catherine Deneuve y su hija Chiara Mastroianni, quienes habían prestado su voz en Persépolis (2007), la adaptación a la gran pantalla de la novela gráfica que hizo mundialmente conocida a Satrapi.
La actriz Golshifteh Farahani, también franco-iraní, estaba entre los presentes, en la ceremonia organizada en el cementerio parisino de Père-Lachaise, constató Afp.
Una salva de aplausos acompañó al féretro, de madera clara y con muchas flores, cuando fue trasladado al interior del recinto. Frente al edificio del crematorio había dos pantallas y dos ramos de rosas.
En varios discursos, amigos y familiares hicieron honor al inmenso amor que Satrapi sentía por su marido, Mattias Ripa, y su dolor por su fallecimiento el 8 de abril de 2025.
El más emotivo fue el de su madre, Tajolmolook Satrapi, que se expresaba en persa y estaba acompañada por una intérprete, y en el que recordó el “alma excepcional” de su hija.
“Su mayor obra fue su corazón (…) y en el corazón de ese corazón estaba Mattias”, dijo, recordando que algo se había “roto y nunca se reparó” en su hija desde la muerte de su marido.
“Tu nombre seguirá vivo en tus libros, tus películas, tus dibujos, tus pinturas, tu música y, más importante que todo, en el corazón de las personas que te amaban”, concluyó entre aplausos.
Tras la proyección de varias fotos con la música de Big Jet Plane de Angus & Julia Stone, el coche fúnebre salió del cementerio entre gritos de personas que coreaban “Mujer, vida, libertad”, con el brazo en alto y un ejemplar de Persépolis en la mano.
