▲ Asistentes a la manifestación que partió del Ángel de la Independencia hacia el Monumento a la Revolución.Foto Yazmín Ortega Cortés
Carolina Gómez Mena
Periódico La Jornada
Domingo 21 de junio de 2026, p. 9
Las participantes en la sexta Marcha Lencha en la Ciudad de México demandaron poner un alto a los lesbofeminicidios y transfeminicidios, se pronunciaron en contra de la discriminación y exigieron justicia para estos casos.
Asimismo, pidieron a las autoridades crear un registro nacional especializado y público “sobre las violencias que atravesamos en el trabajo, la escuela, la calle, en pareja y en la familia”.
En el contexto del mes de la diversidad sexual y de género, en un acto realizado al pie del Ángel de la Independencia, las diversas lenchitudes, personas aliadas y de otras expresiones de género demandaron justicia para las lesbianas y personas trans que han sido víctimas de crímenes de odio.
Remarcaron que no es menor que en el acrónimo de la comunidad, la L esté al principio, pues las lesbianas fueron uno de los sectores pioneros en luchar por los derechos de la diversidad y para que se diera atención a personas con VIH. En un pronunciamiento, aseguraron: “estar aquí reunidas hoy no es sólo una marcha, es un acto radical de amor y resistencia”.
Pasado el mediodía y al grito “¡Derechos iguales para todas las identidades!”, “¡Patriarcado y capital, alianza colonial!” y “¡A mí no me gusta el PAN, a mí no me gusta el PAN, me gusta la tortilla, la tortilla nacional!”, entre otras consignas, las activistas arrancaron la marcha desde el Ángel de la Independencia hacia el Monumento a la Revolución.
Una bandera monumental con los siete colores de este sector de la diversidad sexual iba a la vanguardia de la movilización. Entre música, tambores y consignas en defensa de sus derechos, mujeres lesbianas, bisexuales y trans, así como personas no binarias, recorrieron Paseo de la Reforma. Varias participantes lucieron atuendos coloridos, disfraces y máscaras.
Durante la movilización, las asistentes se pronunciaron en contra de la invisibilización del sector y la mercantilización que empresas hacen del movimiento; en el contexto del Mundial de Futbol 2026 arremetieron contra el organismo internacional que organiza ese torneo.
“La FIFA no es el futbol. El futbol lo creamos nosotras. ¡Que viva el futbol que creamos las lenchitudes! ¡Que viva el futbol de los barrios! ¡Que viva el futbol de los pueblos! y criticaron las “condiciones patriarcales y machistas” de esa federación.
Tras plantear que “hoy más que nunca ser lencha no es sólo una identidad, sino también una posición política”, demandaron la presentación con vida de las más de 133 mil personas desaparecidas en México y fue cuando dieron la palabra a una de las madres buscadoras que asistieron y se solidarizaron con el movimiento y las protestas que han hecho durante el Mundial.
Demandaron respeto a la autonomía corporal y al libre desarrollo de la personalidad y visibilidad de las familias lesbomaternales, además exigieron reparación integral para las trabajadoras sexuales desplazadas por la justa futbolera.
