Por si quedaba alguna duda, el debate sobre la corrupción ha confirmado por qué Núñez Feijóo no presenta una moción de censura. Perderla en votos sería lo de menos. Lo grave es que la perdería también dialécticamente y por goleada.
Pedro Sánchez podrá gustarte más o menos, pero hizo el discurso que tenía que hacer. Fue claro, directo y coherente. No rehuyó ningún tema y tuvo respuesta para todos.
