La expulsión de Fortnite de la Play Store en el 2020 ha tenido graves consecuencias para Google. Después de ser demandada, la compañía no ha tenido más remedio que llegar a un acuerdo extrajudicial con Epic Games que supondrá un cambio inmediato en la manera en la que pagamos en Android.
Tradicionalmente, Google ha mantenido un control férreo sobre su plataforma, similar al de Apple. Los desarrolladores tenían una comisión del 30% sobre cada venta en sus apps y la única manera de pagar era a través de Google Play, es decir, dando el dinero directamente a Google.
Eso va a cambiar con las nuevas reglas, que entrarán en vigor el próximo 30 de junio y que han sido diseñadas para evitar mayores problemas legales otorgando una mayor porción del dinero a los desarrolladores, además de una mayor libertad en los cobros.
Para los usuarios, el mayor cambio se encuentra en un nuevo sistema de pagos que permite el uso de otras plataformas aparte de la de Google; de esta manera, no estamos obligados a dar los datos de nuestra tarjeta a Google o de ingresar dinero en nuestra cuenta.
Si tenemos una cuenta en otra plataforma de pagos, ahora podremos usarla sin necesidad de compartir más datos con Google. De la misma manera, ahora podremos realizar pagos directamente en la página web del desarrollador.
Cuando vayamos a realizar una compra dentro de una app, ya sea una suscripción, una microtransacción o un pago para conseguir la versión ‘premium’, a partir de ahora aparecerá una nueva pantalla de pago.

Nueva pantalla de compra en apps para Android
El Androide Libre
Aquí podremos elegir entre dos opciones: la del desarrollador o la de Google. La primera puede ser más beneficiosa para el creador de la app porque Google le cobrará un 5% de cada compra realizada por Google Play, pero la segunda puede ser más fácil para nosotros si ya tenemos nuestros datos de pago en Google o no queremos dar nuestros datos a terceros.
En caso de escoger la primera opción, aparecerá una nueva pantalla que nos avisará de que se va a abrir una página web o una app de terceros donde debemos completar el pago si pulsamos en Continuar.
Usar una opción u otra dependerá de nuestras preferencias. Si queremos ayudar al desarrollador, pagarle directamente casi siempre será mejor; pero también nos estaremos arriesgando a dar nuestros datos de pago a otras compañías en las que podemos no confiar.
Google espera que la facilidad de uso y la confianza en su plataforma sean suficientes para convencer a los usuarios de que sigan pagando con Google Play.
El otro gran cambio tiene que ver con las comisiones. Se va a pasar de un 30% a un sistema variable dependiendo de lo grande que sea el desarrollador y si se trata de una nueva instalación.
Para las compañías que ganen menos de 1 millón de dólares, Google sólo cobrará al desarrollador un 10% por cada suscripción o compra dentro de la app. Para las compañías más grandes, aunque la tasa para suscripciones se mantendrá siempre al 10%, la tasa para compras dentro de la app subirá hasta el 20% para nuevas instalaciones y hasta el 25% para instalaciones ya existentes de la app.
Esta no será una rebaja sobre el precio de la compra, ya que es dinero ahorrado por la desarrolladora, pero esto tal vez puede traducirse en precios más bajos en general en el futuro, aunque todo depende de cada compañía.
