Motorola es una de las compañías que más fuerte ha apostado por el mercado de los teléfonos plegables y el Razr 70 Plus es una de sus propuestas más interesantes.
De los modelos tipo concha es la opción intermedia de su catálogo, sin embargo, las sensaciones de uso son completamente premium, lo que demuestra el buen trabajo que la marca perteneciente a Lenovo sabe hacer aquí.
Pocos fabricantes han sabido hacer un mejor trabajo con los plegables tipo concha que Motorola y por eso este Razr 70 Plus (999 €) ejemplifica bien lo que este formato es capaz de ofrecer.
Durante los últimos 15 días lo hemos puesto a prueba en EL ESPAÑOL – El Androide Libre para probar de primera mano cómo son las sensaciones y la experiencia de uso de este teléfono y para quién va dirigido.
Un plegable que apetece llevar
Motorola tiene afinada la fórmula de los smartphones plegables y, a falta que este año la competencia en el sector se avive con marcas como Apple y nuevos formatos, apostar por ellos es ir sobre seguro.
Las sensaciones de uso de este smartphone son increíbles en la mano. Es de esos móviles que apetece sacar del bolsillo y tener siempre entre las manos.
El cuerpo llega con un acabado textil en verde oscuro Mountain View muy conseguido, con un toque premium y mejor agarre que el cristal pulido de otros plegables. El conjunto está reforzado con bisagra de titanio ultrafina y protección Gorilla Glass Victus, y suma certificación IP48, algo todavía poco común en este formato.

Motorola Razr 70 plus
Plegado, es compacto y cabe bien en cualquier bolsillo de vaquero; desplegado, se siente tan ligero y manejable como un gama alta clásico. La bisagra permite dejarlo a medio camino para usarlo como trípode improvisado o apoyar el móvil en la mesa para videollamadas, un gesto que en el día a día se vuelve sorprendentemente habitual. El cierre dispone de un hueco mínimo que no deja entrar suciedad y la sensación general es sólida. Se acabó la época en la que tenías que manejar un plegable con cuidado.
Sin embargo, la gran fortaleza de este smartphone está en sus pantallas. Especialmente en la exterior.

Motorola Razr 70 plus
En la cubierta dispone de un panel de 4 pulgadas mucho más útil y eficaz de lo que cabría pensar. No es un simple visor de notificaciones, sino que nos sorprenderemos usándolo para contestar mensajes, consultar mapas e incluso jugar más de lo que podría pensarse en un primer momento. Podremos gestionar buena parte del día a día desde la pantalla más pequeña.
Dentro, tenemos una pantalla principal AMOLED LTPO de 6,9 pulgadas con resolución Full HD+ (2.620 x 1.080) y tasa de refresco de hasta 165 Hz y pico máximo de brillo de 3.000 nits.

Motorola Razr 70 plus
Es decir, fluidez de sobra para juegos y consumir el contenido que queramos, una buena respuesta al tacto y alta visibilidad a pleno sol. El pliegue es más disimulado a la vista que en generaciones anteriores, pero sigue ahí y si nunca has tenido un plegable lo vas a notar al pasar el dedo. Sencillamente te olvidas con los días de uso.
Sí puede chocarte más el formato de la pantalla, que es más alargado y estrecho de lo habitual, con lo que podrás hacer más scroll en webs o tienes ajustes de diferentes aplicaciones con más contenido.
Rendimiento y experiencia
Es tan agradable de llevar como de usar. En su interior alberga el procesador Snapdragon 8s Gen 3 que está a la altura de cualquier tarea que le pidamos. No es el procesador más potente de Qualcomm, pero al venir con 12 GB de RAM cumple con nota en capacidades, rendimiento, eficiencia y tareas de inteligencia artificial.
Esta capacidad interna, con una ligerísima capa de personalización de Android 16 hace que el uso sea impecable con apps fluidas y multitarea real.

Motorola Razr 70 plus
A nivel de software es interesante varias funciones propias como Smart Connect que permiten vincularlo con el PC o moto ai, su apuesta de asistente con IA —además de disponer de Gemini— para resúmenes o recordatorios.
Un punto a mejorar es que la marca promete 3 años de actualizaciones de sistema, algo que debería ampliarse viendo los movimientos de la competencia así como el panorama del mercado que hará que los móviles duren mucho más tiempo de uso que antes.
Con respecto a la cámara cumple con nota pero sin ser la mejor del mercado. Dispone de una doble cámara trasera con un sensor principal de 50 megapíxeles y un ultra gran angular. Asimismo, una de 32 megapíxeles interna para selfies.
Son resultonas, capaces y con detalle, pero Motorola es consciente de que quien compra este teléfono no lo hace tanto por su capacidad fotográfica como por la versatilidad y conveniencia de disfrutar de un plegable. Tenemos fotos correctas y buenos vídeos (hasta 4k a 60 fps) donde la gracia es la capacidad de la bisagra para encontrar ángulos imposibles con los que inmortalizar el momento.

Motorola Razr 70 plus
Uno de los grandes problemas de este tipo de móviles es su autonomía. Pese a disponer de 4.500 mAh podremos acabar el día sin agobios —pero no mucho más allá—. La gestión energética del procesador hace que aguante el día, pero si se te olvida cargar por la noche acabarás buscando un enchufe durante la mañana siguiente.
Precisamente dispone capacidad de carga rápida por cable de 45 W, así como inalámbrica a 15W. No es lo mejor que se puede encontrar en el mercado, pero es notable para el tipo de smartphone del que estamos hablando.
¿Me lo compro?
Aunque su precio oficial es de 1.149 euros, ahora mismo se puede encontrar por 999 euros, lo que hace al Motorola Razr 70 Plus en una de las opciones más interesantes en cuanto smartphones plegables se refiere.
La compañía ataca a un nicho cada vez más grande, pero que todavía no ha terminado de romper en España.

Motorola Razr 70 plus
La barrera de los 1.000 euros le coloca en una situación decisiva para la compra. Separa lo suficiente con el modelo Ultra, con lo que es una opción inteligente para quien busca un plegable tipo concha; al mismo tiempo que puede servir de alternativa para quien busca un modelo potente y capaz y anda dudando entre un gama media premium o el equivalente en plegable de bolsillo.
En suma, este smartphone es para quien quiere un plegable de concha muy bien construido, con pantallas sobresalientes, un rendimiento capaz y una experiencia de uso limpia. Debe ser consciente de que no tiene la mejor cámara en el bolsillo —pero que rinde con nota— y que su política de actualizaciones es mejorable.
El verdadero valor de este smartphone es ese gesto de cerrar el móvil para desconectar y al mismo tiempo llevar algo en el bolsillo que no tienen los demás.
