▲ El equipo inglés fue recibido con rechiflas de aficionados del Tricolor.Foto Cuartoscuro
Erendira Palma Hernández y arturo sánchez jiménez
Periódico La Jornada
Sábado 4 de julio de 2026, p. 3
Con menos de 48 horas para adaptarse a los 2 mil 240 metros de altura de la Ciudad de México, Inglaterra arribó al país en medio de un fuerte dispositivo de seguridad para evitar incomodidades –como una “serenata” por parte de aficionados tricolores– que pudiera afectarlos de cara al partido contra México.
Los ingleses llegaron procedentes de Kansas City con la presión de enfrentar los estragos de la altura de la capital, mientras decenas de aficionados los recibieron entre rechiflas y al grito de “México”.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, así como de la Guardia Nacional custodiaron a los ingleses desde su arribó al aeropuerto de Toluca hasta el hotel JW Marriott de Santa Fe, donde se desplegó un fuerte operativo que incluyó cortes viales.
Los Three Lions intentaron mantener en secreto la sede donde se hospedarían para evitar un episodio como el que vivió Ecuador; sin embargo, los aficionados se filtraron para darles un gélido recibimiento.
A lidiar con la altura y multitudes
Las condiciones geográficas de México podrían ser claves en el encuentro. Daniel Ipata, ex preparador físico de Pumas, indicó que los dos días de estancia de los ingleses en este país es insuficiente para adaptarse a la altura de la capital.
“En 48 horas no hay posibilidad de aclimatación, las adaptaciones nos hablan de al menos más de 10 días. Las estrategias modernas recomiendan llegar lo antes posible al partido, eso quería la selección inglesa, pretendía a medio día sabiendo que jugaría a las seis de la tarde para que los efectos de la altura repercutieran después del partido”, detalló Ipata.
En tanto, el gobierno de Reino Unido actualizó ayer, y por segunda ocasión esta semana, su alerta de viaje para México. A las advertencias que había publicado el miércoles, sumó recomendaciones sobre los peligros del mal de altura y los riesgos de las grandes multitudes.
