▲ La banda dedicó Antes de que nos olviden a quienes buscan sin tregua a sus seres queridos, en su segundo sold out del estadio GNP Seguros.Foto Germán Canseco
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Domingo 12 de julio de 2026, p. a27
Ni la lluvia contuvo a los 65 mil seguidores de Caifanes, quienes frenéticos tomaron el estadio GNP para revivir momentos que seguramente serán inolvidables con la banda sonora que ha cautivado a varias generaciones, a pesar del gran desafío que impuso Tláloc, cuyo impacto pluvial cedió antes de que apareciera la banda, que refrendó esta noche, en el recinto de Iztacalco: “¡seguimos haciendo historia!”
El espectáculo comenzó con los “y sí sí?” y “¡pongan Caifanes!”, frases que relucieron en la pantalla; enseguida aparecieron Saúl Hernández, Diego Herrera, Alfonso André, Rodrigo Baills y Marco Rentería con la playera tricolor y abrieron el repertorio con Aquí no es así, tema que se viralizó desde la cuenta de la selección nacional y se volvió himno para el aguerrido partido que sostuvo México contra Inglaterra en el Mundial. Ni un alma dejó de entonar esta mítica rola. La bandera tricolor destacó en el escenario.
Siguieron Para que no digas que no pienso en ti y Debajo de tu piel, esta última con un arreglo que prendió a los asistentes en la encharcada explanada, mientras los asientos mojados iban secándose, lo cual no fue impedimento para que los fanáticos caifaneros cantaran a todo pulmón, cimbrando el estadio.
Tras la canción Miedo, Saúl Hernández, cantante, compositor y líder del quinteto expresó: “muchas gracias, es un lleno total; seguimos haciendo historia. El aplauso es para ustedes y para Caifanes”.
Siguió el rolón Aviéntame, que dedicó a las jóvenes bandas, y aseguró que la fórmula a seguir para los músicos “es tocar y creer en ti mismo”. También hubo un momento de reflexión y de visibilizar problemáticas sociales como los feminicidios, la lucha por la igualdad de género y la búsqueda imparable de los padres y madres buscadores.
Rumbo al aniversario 40
“Gracias a todas las mujeres por mostrarnos un camino de justicia, evolución y paz”, expresó Hernández, para después dedicar Antes de que nos olviden a quienes buscan sin tregua a seres queridos “haciendo lo que el Estado no hace. Ustedes demuestran la injusticia y dolor que vivimos en México”.
La banda se encamina victoriosa y vitalizada a su aniversario 40 en 2027, convocó a miles de seguidores y colgó el cartel de sold out nuevamente en la Ciudad de México, luego de haber agotado taquillas en el Auditorio Nacional y el Palacio de los Deportes en lo que va de este año. Lo mismo ha sucedido en otros foros nacionales e internacionales durante la gira ininterrumpida que protagonizan desde hace algunos años.
El impacto y fenómeno que significa Caifanes ha perdurado y se mantiene vigente, con las nuevas generaciones que cantan sus exitosos temas, como una chica que con su cartulina en mano recorrió el estadio mostrando una frase: “Saúl, no fui a mi graduación por venir a ver a Caifanes”.
En septiembre, el quinteto continuará sus presentaciones en Centro y Sudamérica; además Saúl Hernández ha dejado entrever que podría haber una Gira de la Gratitud, con la cual la mítica banda celebraría el próximo año cuatro décadas de haber surgido, navegado por el underground, tocando puertas y abrir espacios con tenacidad hasta convertirse en uno de los emblemas del rock nacional.
De esa época, el vocalista recordó los hoyos funky y mencionó la importancia de las bandas subterráneas que habitan y hacen su música en Tlalnepantla, Ecatepec y en otros suburbios.
La húmeda noche de ayer, el estadio GNP Seguros se convirtió en el segundo sold out en solitario de la banda y testigo del impacto que provoca Caifanes que entrelazó joyas musicales como Miércoles de ceniza, Nada, Viaje astral, Los dioses ocultos, Mátenme porque me Muero, Perdí mi ojo de venado, Cuéntame tu vida, Afuera y No dejes que, donde Zoey Hernández, Mariano Herrera y Julián André (hijos de Saúl, Diego y Alfonso) se sumaron al legendario quinteto y el GNP estalló en júbilo: “Caifanes, Caifanes, Caifanes!”
