España vuelve a la final 16 años después; domina 2-0 a una decepcionante Francia
▲ El español Pedro Porro (derecha) no dudó en imponerse en un mano a mano al francés Maignan y con disparo pegado al poste derecho marcó el segundo y definitivo tanto para la victoria de la Furia Roja.Foto Ap
De la Redacción
Periódico La Jornada
Miércoles 15 de julio de 2026, p. 2
Hay victorias que se construyen con la precisión de un plano arquitectónico. España está otra vez allí, 16 años después de que un gol agónico en Johannesburgo le cambiara la identidad para siempre. Volverá a jugar una final de la Copa del Mundo el próximo domingo en el estadio Nueva York-Nueva Jersey, esperando al sobreviviente del duelo entre Argentina e Inglaterra. Lo consiguió con un futbol que no necesita de lujos para ser demoledor. Fue un 2-0 implacable que anuló a la subcampeona Francia, cuyo aire de ser invencible se esfumó de Arlington sin registrar un solo remate con peligro hacia el arco de Unai Simón.
Las rondas de eliminación directa no perdonan la distracción. En el minuto 22, un centro de Marc Cucurella buscó el área francesa. Lucas Digne calculó mal el espacio, no vio venir por la espalda a Lamine Yamal y, cuando quiso despejar, su botín encontró la pierna del extremo español dentro del área. El árbitro no dudó en marcar la falta. Mikel Oyarzabal acomodó la pelota sobre el manchón de penal y disparó con la frialdad que lo caracteriza para hacer el 1-0.
Fue el quinto gol del delantero en el torneo, una cifra que ahora comparte con Emilio Butragueño (1986) y David Villa (2010) entre los máximos anotadores españoles en una edición de la Copa. Como anunció el lunes el presidente Emmanuel Macron en la red social X, previamente se guardó un minuto de silencio en memoria de las vícti-mas del ataque de Niza del 14 de julio de 2016.
El principio del fin
Para Francia, verse abajo en el marcador fue como entrar a un terreno desconocido. El desconcierto se transformó en una herida abierta pocos minutos después, cuando el central William Saliba tuvo que retirarse con un desgarro muscular. Sin su pilar, el equipo dirigido por Didier Deschamps comenzó a desmoronarse antes del descanso, salvado únicamente por un cruce milagroso de Upamecano que impidió el remate de Fabián Ruiz luego de una pared entre Yamal y Dani Olmo.
El camino de esta Furia Roja hacia su segunda final mundialista tiene coincidencias con aquel equipo de 2010. Si en Sudáfri-ca el comienzo fue adverso, con una derrota ante Suiza, esta vez resultó igual de sufrido al empatar sin goles frente a Cabo Verde. A partir de entonces, un crecimiento sostenido partido a partido, caracterizado por la posesión de la pelota y una defensa sólida, llevó a los españoles a disputar otra vez el título.
Ésta fue la tercera victoria consecutiva de España contra los franceses, luego de las semifinales de la Eurocopa 2024 (2-1) y de la Liga de Naciones el año pasado (5-4).
En el segundo tiempo, Deschamps intentó sacudir a sus jugadores. Envió a Koné y Doué a la cancha, pero antes de que las piezas encontraran su lugar en el tablero, el conjunto español liquidó la batalla. En el minuto 58, Dani Olmo filtró un pase para Pedro Porro y el lateral del Tottenham no dudó en imponerse a Maignan en el mano a mano con el 2-0. Un golpe prácticamente definitivo.
Francia quedó reducida a los intentos individuales de Kylian Mbappé, quien no pudo rebelarse a las fallas colectivas. Al 65, el delantero del Real Madrid sacó un derechazo que Unai Simón mandó al tiro de esquina con la punta de los dedos. Tres minutos después, volvió a intentar un remate de media distancia que se desvió en un defensor y se perdió por la línea de fondo. Aquel fue el último destello de un gigante apagado.
Bajan el telón
Para cuando el capitán francés quiso encender la máquina, el partido ya pertenecía a la tribuna. El murmullo de los hinchas españoles bajaba desde las gradas convertido en un “¡Olé!” rítmico y burlón, celebrando cada pase de una Furia Roja que ya se siente, otra vez, a las puertas de la gloria.
Deschamps reconoció que sus jugadores estuvieron “un tono por debajo” del nivel que los caracterizó en esta cita mundialista. “Hay mucha decepción. Los jugadores están destrozados porque teníamos muchas aspiraciones, aunque también hay que ser lógicos y reconocer que hoy (ayer) hemos estado un tono por debajo en el plano técnico frente a un equipo que controló muy bien el partido”.
Mbappé, finalmente, coincidió con las palabras de su entrenador: “No hicimos el partido que queríamos hacer, ni tácticamente ni técnicamente. Y cuando no haces lo que se supone que debes hacer en una semifinal de un Mundial, no ganas”.
(Con información de Afp y Ap)
