Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Miércoles 15 de julio de 2026, p. a11
A más de medio siglo de su estreno, el monólogo Videncia regresa al teatro para explorar las distintas voces que conviven en el interior de una persona y su permanente búsqueda de equilibrio.
En el montaje con dramaturgia y actuación de Ricardo Haneine Haua, dirigido por Mara Hernández Ponce, el autor se rencuentra con la obra que escribió a los 17 años, para la cual recurrió a entrenamiento físico y asesoría escénica de Guillermo León. En su restreno, Videncia tendrá temporada los lunes de agosto en el Teatro La Capilla.
Por medio de Ricardo, Carito y Espiritual, el monólogo desdobla las dimensiones material, superficial y espiritual de un mismo individuo, explicó Haneine Haua, quien recordó que Videncia, es un texto atemporal, que presentó por primera vez en la Alliance Française de Polanco, en 1974 con el apoyo de sus compañeros de preparatoria.
“Después de esa experiencia el texto permaneció guardado por más de cinco décadas y ahora a mis 70 años, regreso al escenario para rencontrarme con mi primera creación teatral desde la experiencia y las preguntas acumuladas a lo largo de 52 años, tanto de mi desarrollo personal como del profesional. No pretendo reconstruir el montaje original, sino revisitarlo desde el presente”, detalló el dramaturgo.
Tres facetas
En Videncia “ninguna de las tres facetas ocupa un lugar superior. Todas son indispensables y se encuentran en un movimiento constante de conflicto, integración y búsqueda de equilibrio. Es como si entraras a través de tu tercer ojo y así conceptualicé a mi persona interior en tres facetas”.
Una de ellas “es Carito, la llamada personalidad superficial, no representa solamente la banalidad: es la cara que entra en contacto con la sociedad, la dimensión que permite relacionarse con los otros. Ricardo encarna el vínculo con el mundo material y las responsabilidades, mientras Espiritual abre el espacio de la conciencia. Las conversaciones muestran que el conocimiento de uno mismo no es un proceso concluido, sino una negociación que se transforma a lo largo de la vida”.
El universo interno del personaje también adquiere una presencia visual. “Durante el proceso creativo, Hernández Ponce pidió que realizara una pintura que respondiera a la pregunta: “¿cómo es el mundo interior de Ricardo?”. Además la obra fue dividida y reproducida en tres pendones que acompañan a cada una de las personalidades. A este dispositivo se incorporan objetos que Haneine Haua ha reunido a lo largo de su vida y que, al ingresar al escenario, adquieren nuevos significados.
▲ La obra protagonizada por el actor y dramaturgo, Ricardo Henaine Haua, inicia temporada el 10 de agosto en el Teatro La Capilla.Foto cortesía de la producción
Otro aspecto relevante, consideró Ricardo Haneine, “fue la exploración minuciosa del texto, así como un entrenamiento actoral y físico, además de la construcción de un lenguaje escénico mediante el cual se note la diferencia de los tres personajes”.
Entre los elementos escénicos también destacan una garza de madera vinculada con Carito, un jaguar relacionado con Ricardo y un búho que acompaña a Espiritual. “Dragones, representaciones religiosas y otras piezas completan una geografía íntima que permite a los objetos funcionar como extensiones de los personajes”, agregó.
El sonido, un estímulo dramático
La música original fue creada especialmente para esta versión por Enrique Haneine Haua, compositor y músico radicado en Nueva York. A partir de sesiones creativas con el intérprete y la directora desarrolló una escenofonía grabada en estudio, la cual tendrá temporada los lunes de agosto en el Teatro La Capilla, misma que transita por el jazz, la salsa, el rocanrol y la música electrónica. “Más que acompañar las escenas como un elemento incidental, el sonido actúa como un estímulo dramático que sostiene a los personajes y evoca atmósferas relacionadas con las décadas de los años sesenta y setenta”, indicó el autor.
“De esa época –precisó– quise comunicar cómo me veía a mí mismo, a la sociedad y a mi interior. Por eso el título, porque es una visión de la forma en que me veía en ese momento. Ahora que la vuelvo a leer, estudiar y profundizar reconozco que tuve una intuición muy clara a mis 17 años”.
El monólogo, dijo el autor y protagonista, “se convierte en un encuentro entre dos momentos de una misma vida: el joven que escribió para comprenderse y el hombre que, cinco décadas después, vuelve a pronunciar aquellas palabras a las nuevas generaciones”.
Videncia, con 80 minutos de duración y un intermedio, tendrá temporada los lunes 10, 17, 24 y 31 de agosto a las 20 horas en el Teatro La Capilla, ubicado en Madrid 13, colonia Del Carmen, alcaldía Coyoacán.
