▲ En las aguas contaminadas y la proliferación de lirio, los mosquitos Culex encuentran su hábitat perfecto. Son frecuentes las campañas de fumigación. No obstante, no se sabe qué insecticida utilizan ni sus repercusiones en seres humanos.Foto Jorge Ángel Pablo García
Alexia Villaseñor
Enviada
Periódico La Jornada
Martes 21 de julio de 2026, p. 10
Tepetitlán, Hgo., Para lograr la restauración y el saneamiento de la presa Endhó, ubicada en la región del Valle del Mezquital, en Hidalgo, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) puso en marcha, el primero de mayo pasado, un plan maestro que consta de cuatro fases: retiro del lirio, fumigación para combatir el mosquito Culex, uso biotecnológico de la planta para generar biogás y recuperación comunitaria y ecoturismo.
Esta acción responde al decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 25 de septiembre de 2024, mediante el cual se declara zona de restauración ecológica el área de influencia de la presa Endhó, ubicada en los municipios de Atitalaquia, Atotonilco de Tula, Tepeji del Río de Ocampo, Tepetitlán, Tezontepec de Aldama, Tlahuelilpan, Tlaxcoapan y Tula de Allende.
El decreto establece que el programa de restauración ecológica y los proyectos en la materia deberán concluir en un lapso máximo de 12 años, contados a partir de su emisión. Entre los elementos que debe contener se encuentran las metas a corto y largo plazos, así como la temporalidad para la ejecución de cada fase.
Sin embargo, la única información que hoy se conoce de ese plan maestro de saneamiento y recuperación de la presa Endhó son las fases del programa, pero no la temporalidad de cada una de ellas ni el tiempo estimado para alcanzar las metas –retirar el lirio y eliminar el mosquito Culex, ya que el documento no ha sido compartido con los pobladores de las áreas afectadas.
Este medio solicitó a la Conagua una copia del plan; sin embargo, no le fue proporcionada.
Miembros de las comunidades ribereñas de Tepetitlán –asentadas en las inmediaciones de la presa Endhó, cuyo cauce principal es el río Tula– señalaron que las autoridades federales únicamente les han informado, mediante asambleas y videos, sobre algunas acciones que forman parte del plan, pero en ningún momento les han entregado el documento, pese a haberlo solicitado.
De acuerdo con datos oficiales de la Conagua, del inicio de las fumigaciones, el pasado primero de mayo, a la fecha, los resultados de las evaluaciones entomológicas muestran “una tendencia favorable”. Los monitoreos registraron una disminución en la densidad promedio de larvas, al pasar de 180 a 95 por metro cuadrado en los cinco puntos de muestreo establecidos.
Asimismo, en las 27 comunidades ribereñas, las mediciones realizadas en 34 puntos de monitoreo reportaron una reducción de la población de moscos adultos, al pasar de un promedio de 143 a 76 ejemplares por trampa.
La dependencia detalló que las acciones han beneficiado directamente a más de 27 mil habitantes, mediante la fumigación terrestre de más de 9 mil viviendas y el uso de equipos ULV (que convierten líquidos, como insecticidas o desinfectantes, en una fina niebla fría), termonebulizadoras y aspersores manuales para aplicar el tratamiento contra moscos en etapa adulta. No obstante, no menciona qué principios activos contiene el insecticida que utilizan.
Aclaró que las 27 comunidades abarcan alrededor de 3 mil hectáreas; sin embargo, con la suma acumulada de las fumigaciones continuas se han cubierto más de 19 mil 300 hectáreas.
Estas acciones se complementaron con aplicaciones aéreas de larvicida biológico en las zonas de la presa Endhó afectadas por el lirio acuático, mediante el uso de drones. La superficie de este cuerpo de agua es de mil 264 hectáreas; sin embargo, con las cinco aplicaciones aéreas de larvicida se cubrió un área acumulada de más de 2 mil 700 hectáreas.
En cuanto a la cantidad de lirio, la Conagua indicó que se logró una reducción “histórica” gracias al retiro de 105 mil metros cúbicos de maleza. Con ello, la plaga pasó de ocupar 900 hectáreas en octubre de 2025, a 443 hectáreas en junio de 2026, según imágenes satelitales y análisis técnicos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.
La Conagua subrayó que, para combatir la plaga acuática, se mantiene un trabajo permanente de remoción con 19 técnicos especializados en maquinaria, además de la operación continua de cuatro excavadoras, tres retroexcavadoras, un cargador frontal, seis bandas transportadoras, una máquina empujadora y ocho camiones de volteo.
