Si Sherlock Holmes o Hércules Poirot hubieran contado con la ayuda de la inteligencia artificial y la tecnología 3D, es posible que sus casos hubieran durado menos. Una pena para los amantes de las novelas policiacas, pero una ventaja en casos reales donde el más mínimo detalle puede facilitar resolver un suceso.
Como buscar una aguja en un pajar, la labor de los investigadores depende muchas veces de un gran volumen de información fácil de perder si no se realiza una trabajo minucioso en poco tiempo.
Hoy en día, muchos cuerpos policiales y laboratorios forenses utilizan estas tecnologías para documentar, analizar y reconstruir los hechos con mayor precisión, reduciendo errores y preservando la escena original. También en España se han creado sistemas de escaneo 3D que facilitan la labor de estos equipos.
Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) y de la Oficina de Policía Criminal del Estado de Baviera (BLKA) colaboran para dar mayor peso a la tecnología. El objetivo de esta colaboración es pasar de una escena virtual donde repasar la información del caso, a un escenario capaz de analizarse gracias a la IA.
Recoger pruebas más rápido
Si bien la TUM se centra principalmente en los métodos fundamentales de IA y análisis de datos, la BLKA aporta su experiencia en investigaciones criminales y perfecciona los métodos para escenarios operativos específicos

Escena del crimen de un asesinato ocurrido en Usera, Madrid.
Omicrono
La Oficina Estatal de Policía Criminal de Baviera ya utiliza modelos 3D de escenas del crimen, y no es el único en el mundo que ya se ha sumado a esta innovación. Los cientos o miles de fotografías que se toman en la escena de un crimen sirven para construir esta recreación digital con la que poder interactuar sin alterar las pruebas físicas que después servirán en el juicio.
Lejos de las fotografías clásicas, las cuerpos de investigación utilizan escáneres láser 3D (LIDAR), cámaras de alta resolución, incluso drones, para realizar una labor de fotogrametría, o dicho de otra forma, crear modelos en 3D que deriven en un “gemelo digital”, donde quedan registradas las posiciones exactas de objetos, huellas, manchas de sangre o casquillos.
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En España, por ejemplo, el Proyecto Locard integraba gafas de realidad virtual como herramienta para la formación de investigadores y permitirles acceder a la escena de un crimen y facilitar la resolución del caso. También han surgido empresas que facilitan esta tecnología a las fuerzas del orden como eyesCloud3D.
Esta plataforma extremeña permite a los investigadores analizar en detalle el escenario de un accidente o delito virtualizado, partiendo únicamente de la grabación de un dron o utilizando la cámara de un dispositivo móvil de dotación. “En lugar de pasar una hora tomando cotas y triangulando posiciones bajo la lluvia, el flujo de trabajo moderno se resume en minutos”.
La empresa responsable de este sistema pone de ejemplo la ventaja que supone esta tecnología frente al método clásico que es más propenso a perder datos que después pueden ser claves: Si en el croquis inicial se omite la distancia entre un cristal roto y el bordillo, una vez reabierto el tráfico y limpiada la vía, ese dato se pierde para siempre.
La IA como asistente
La TUM y la BLKA llevan este concepto un paso más allá: pasando de una es escena virtual a un escenario inteligente. Para ello, los investigadores están desarrollando métodos que identifican, clasifican y catalogan automáticamente los objetos en una escena del crimen digital.
“El objetivo a largo plazo es reunir diversos tipos de evidencia en un entorno virtual compartido y relacionarlos entre sí. Esto podría facilitar considerablemente a los investigadores la comprensión de las conexiones entre objetos, ubicaciones y posibles secuencias de eventos”, afirma Michael Greza, director del proyecto y miembro del personal académico de la Cátedra de Fotogrametría y Teledetección de la TUM.

Escena de un crimen en Washington, D. C.
Omicrono
Mediante inteligencia artificial, se podrá interactuar con representaciones virtuales de las escenas del crimen. Buscar datos o plantear dudas para seguir estudiando las pruebas.
El objetivo final es desarrollar un software especializado de IA que responda directamente a preguntas de los investigadores como: “Busco una chaqueta roja”, “¿Cuántos cuchillos hay en la habitación?” o “Muéstrame todos los objetos punzantes”.
Este equipo ya ha desarrollado un método que acelera la creación de escenas del crimen en 3D, similar al de eyesCloud3D que requiere de pocos recursos. Su nuevo enfoque identifica automáticamente las imágenes que no aportan información adicional, reduciendo así el esfuerzo necesario para procesar los datos.
El siguiente paso en el que se encuentran ahora los investigadores se centra en crear funciones que permiten analizar las relaciones espaciales entre objetos. Esto posibilitará, por ejemplo, realizar cálculos de línea de visión para determinar si las personas pueden verse entre sí desde posiciones específicas o qué áreas de una habitación son visibles.
Los métodos desarrollados hasta ahora se integrarán gradualmente en los flujos de trabajo de las Oficinas de Policía Criminal de los estados de Baviera y Hesse.
