▲ Pese a la incertidumbre económica que se vive en Estados Unidos, el mercado laboral no ha mostrado señales de afectaciones.Foto Afp
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Periódico La Jornada
Viernes 24 de julio de 2026, p. 18
Washington. Las solicitudes de prestaciones por desempleo en Estados Unidos se desplomaron la semana pasada al nivel más bajo en más de cinco décadas, mientras los despidos siguen siendo históricamente escasos pese a la incertidumbre económica mundial.
La cantidad de estadunidenses que solicitaron prestaciones por desempleo en la semana que terminó el 18 de julio disminuyó en 22 mil, hasta 187 mil, informó el Departamento de Trabajo.
Según datos del departamento, es el menor número de solicitudes semanales desde la semana que terminó el 6 de septiembre de 1969.
También está muy por debajo de las 215 mil nuevas solicitudes previstas por analistas encuestados por la firma de datos FactSet.
Las solicitudes semanales de ayuda por desempleo se consideran un indicador indirecto de los despidos y se acercan a una señal en tiempo real de la salud del mercado laboral de Estados Unidos.
Pese al alza de los precios del petróleo, derivada del ataque militar de Estados Unidos contra Irán, el mercado laboral estadunidense se mantiene saludable y los despidos, históricamente bajos. Sin embargo, analistas señalan que una guerra prolongada y unos costos de energía superiores a lo normal podrían terminar erosionando esa fortaleza, obligando a las empresas a recortar gastos y recurrir a la reducción de sus plantillas.
“La crisis económica causada por el shock en el suministro de energía aún no ha terminado”, advirtió Carl Weinberg, economista jefe de High Frequency Trading. “Pero el mercado laboral todavía no ha mostrado señal de desgaste por el aumento de los precios del petróleo”.
Las solicitudes semanales de ayuda por desempleo se han estabilizado en un rango de entre 200 mil y 250 mil desde que la economía salió de la recesión provocada por la pandemia. Sin embargo, la contratación empezó a desacelerarse hace dos años y se moderó aún más en 2025, debido a los aranceles del presidente Donald Trump, su depuración de la fuerza laboral federal y los efectos persistentes de las altas tasas de interés destinadas a controlar la inflación.
