El Gobierno de Castilla-La Mancha ha acordado la integración de la comunidad autónoma en el Mando Operativo Integrado (MOPI) de Incendios Forestales y la elevación de la emergencia a Situación Operativa Nivel 3 (SiO3) en la provincia de Toledo.
Algo que se produce “en el marco de la gestión del complejo de incendios” que afectan a Madrid, Castilla y León y también a Castilla-La Mancha.
La decisión se adopta a petición del Mando Unificado de Extinción (MUE), que ha trasladado al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, la solicitud de declaración de la situación operativa 3 para la provincia de Toledo, y atendiendo a la petición formulada por el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Esta medida, señala el Ejecutivo castellanomanchego, “permitirá reforzar la coordinación de todos los servicios y recursos implicados en la extinción, y garantizar una respuesta conjunta ante una emergencia que supera el ámbito territorial de una única comunidad autónoma”.
El Gobierno regional justifica la adopción de esta medida al estar integrado en el Mando Unificado de Extinción del conjunto de incendios de Almorox (Toledo) y San Martín de Valdeiglesias (Madrid), que afectan tanto a Castilla-La Mancha como a la Comunidad de Madrid.
Asimismo, las provincias de Madrid y Ávila ya se encuentran en situación operativa 3 debido a la emergencia derivada del citado complejo de incendios forestales y también del incendio de Burgohondo (Ávila), que ha obligado a evacuar varias poblaciones de Toledo, al límite con la provincia abulense.
Objetivo: “Garantizar y mejorar la coordinación operativa”
La declaración de la SiO3 en Toledo responde al objetivo de “garantizar y mejorar la coordinación operativa del complejo de incendios forestales”, explica la Junta de Castilla-La Mancha, como comunidad autónoma “afectada” que, además, participa “desde el inicio” en las labores de extinción y gestión de la emergencia, “aportando recursos y capacidad operativa”.
Se trata también de “facilitar la participación efectiva de Castilla-La Mancha” en el Mando Operativo Integrado (MOPI), órgano encargado de la dirección e intervención operativa para asegurar la unidad de mando y la coordinación de los distintos Puestos de Mando Avanzado.
El fuego que “amenaza a la provincia” en dos áreas geográficas
Por otro lado, considera que se ha de dotar de “coherencia” a la intervención de Castilla-La Mancha en el incendio de Burgohondo (Ávila), iniciada durante la noche del 24 de julio en respuesta a una solicitud de la UME canalizada a través del Centro Nacional de Emergencias.
Durante la jornada del sábado 25 de julio, señala, “esta participación puede orientarse también a la defensa del territorio castellanomanchego ante la evolución prevista del incendio hacia su sector sur”.
Finalmente se busca tambén “dotar de coherencia” a la intervención de Castilla-La Mancha en el incendio de San Martín de Valdeiglesias-Almorox, que “amenaza directamente a la provincia de Toledo”.
La actuación de los recursos regionales, iniciada igualmente a petición de la UME a través del Centro Nacional de Emergencias, podrá así “tener como objetivo prioritario la protección de la comunidad autónoma ante la posible progresión del fuego hacia el sur”.
Con esta decisión, Castilla-La Mancha pasa a formar parte “plenamente” del dispositivo de coordinación estatal establecido para hacer frente a una emergencia que considera “de especial complejidad y magnitud, reforzando la cooperación entre administraciones y garantizando una respuesta operativa unificada para proteger a la población, los bienes y el patrimonio natural afectados por los incendios forestales”.
