▲ Al comenzar la granizada, los asistentes a la competencia buscaron un lugar seguro para protegerse.Foto Afp
▲ Al comenzar la granizada, los asistentes a la competencia buscaron un lugar seguro para protegerse.Foto Afp
De La Redacción
Periódico La Jornada
Martes 25 de agosto de 2026, p. a11
Una fuerte tormenta de granizo obligó a cancelar la tercera etapa dela Vuelta a España, la primera de montaña, entre Gruissan-Aude y el alto de Font Romeu. La lluvia intensa y después la furiosa granizada dejó intransitable la carretera, en el momento en que los ciclistas batallaban en la subida al Col de Mont-Louis, de primera categoría, a menos de 20 kilómetros de la meta.
La etapa de 174 kilómetros se disputó casi en su totalidad, se habían recorrido unos 158, pero la fuga por la punta del pelotón se convirtió en una desbandada en busca de refugio bajo cualquier techo para resguardarse de la tormenta. Los organizadores decidieron cancelarla y sin decretar ganador.
Ante la violenta granizada, el líder de La Vuelta, Tadej Pogacar (UAE), en cabeza del pelotón que perseguía a los fugados Mats Wenzel (Kern Farma) y Lorenzo Fortunato (XDS Astana), levantó la mano para pedir prudencia. El ciclista más temible de la época indicaba con el brazo para salir del pelotón y buscar resguardo. Poco después se salió del recorrido acompañado del resto de corredores que se refugiaron en un hotel cercano mientras los organizadores tomaban la decisión sobre la carrera.
El granizo convirtió en una pista blanca la carretera, se tornó muy peligrosa la bajada del Mont-Louis y la posterior subida al alto de Font Romeu, donde estaba situada la meta, en el corazón de los Pirineos catalanes, ubicada a mil 800 metros de altitud.
“Ha sido una buena decisión por parte de los corredores y de la organización”, valoró Maarten Wynants, director deportivo de la formación Visma-Lease a Bike.
“Cancelar la carrera es lo más seguro para todos, porque las condiciones meteorológicas eran simplemente demasiado peligrosas para continuar.”
Las condiciones climáticas representan parte del reto que deben afrontar los ciclistas de ruta. En el Giro de Italia suelen competir bajo nevadas y bajas temperaturas, por lo que la Unión Ciclista Internacional tiene un protocolo para aplicar en casos de clima extremo, se ha hecho en nevadas que ponen en riesgo a los competidores.
En 2013 se canceló una etapa del Giro de Italia por las intensas nevadas que dejaron imposible la carretera en una zona montañosa a 2 mil 500 metros de altura y con una sensación térmica de menos 20 grados.
En 2019 una lluvia torrencial con granizo provocó derrumbes que dejaron sepultada parte de la carretera en donde se correría la etapa 19 que fue interrumpida y finalmente cancelada.
Al día siguiente, la etapa 20 fue recortada por las condiciones en las que estaba el terreno.
En el Giro de Italia de 2023, las fuertes lluvias encendieron alarmas de deslaves, por lo que una etapa fue recortada a la mitad de lo que estaba planeado.
Escapada de seis
La etapa había sido protagonizada por una larga escapada de seis corredores, entre los que figuraban el británico Ethan Hayter y Wenzel.
Los fugados llegaron a tener más de dos minutos y medio de ventaja, pero el pelotón empezó a aumentar la marcha progresivamente con el equipo UAE del líder trabajando para rebajar la brecha.
El viento provocó algunos cortes en el pelotón y uno de los favoritos, el austriaco Felix Gall, sufrió, pero logró mantenerse.
El pelotón fue anulando poco a poco a los escapados hasta que sólo quedó Wenzel por delante, mientras el cielo se cerraba sobre ellos.
Fortunato saltó del gran grupo para unirse a Wenzel, pero al mismo tiempo también empezó a llover y granizar, obligando a parar la carrera ante el peligro para los corredores.
Con la etapa anulada, Pogacar se mantiene al frente de la general con nueve segundos de ventaja sobre el belga Wout van Aert y 10 segundos sobre el británico Matthew Brennan.
La primera batalla entre los hombres fuertes de la carrera tendrá lugar en la jornada de hoy. Una etapa de montaña con salida y llegada en Andorra la Vella, que transcurrirá por 104.8 kilómetros de distancia en los que los corredores tendrán que hacer frente a tres puertos de primera categoría –Port d’Envalira, Collada de Baixails y Col de Ordino– y uno de tercera –Alto de La Comella–, que se coronará a 4.8 kilómetros de la meta.
Con información de Afp y Europa Press
