▲ La protesta incluyó la pega masiva de fichas de búsqueda y una marcha al Ángel de la Independencia.Foto Víctor Camacho y Jorge Ángel Pablo García
Jared Laureles y Alexia Villaseñor
Periódico La Jornada
Lunes 31 de agosto de 2026, p. 6
El Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas estuvo marcado por la solidaridad y el apoyo que, durante años, han mantenido unidos a familiares y colectivos para enfrentar la ausencia de sus seres queridos. Pero también por el sentido reclamo de cientos de personas que exigieron investigaciones efectivas, verdad y justicia sin dilaciones, así como la localización con vida de quienes permanecen desaparecidos.
Apenas amanecía cuando un grupo de familias se congregó en el Ángel de la Independencia para iluminar la columna de este monumento con la consigna “¡Hasta encontrarles!”. Agrupados en el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), reconocieron los avances jurídicos e institucionales para atender la problemática, pero subrayaron que después de años de diagnósticos, registros y protocolos, se requieren resultados concretos para dar con el paradero de las víctimas.
En una declaración a nombre de más de 90 organizaciones que conforman el movimiento, Adela Alvarado, madre de Mónica Alejandrina, estudiante desaparecida en 2004, demandó a las autoridades federales, estatales y municipales, así como a las fiscalías, comisiones de búsqueda, instituciones forenses y el Poder Judicial, dejar de “administrar la crisis” con más de 132 mil casos, de acuerdo con datos oficiales, y comenzar a erradicarla.
“Un registro no encuentra a una persona; un expediente no sustituye una investigación; una recomendación no transforma la realidad si no se cumple”, recalcó.
La jornada de protesta, que inició temprano y se prolongó durante 12 horas, tuvo como uno de sus principales escenarios la Glorieta del Ahuehuete –nombrada por las familias como la Glorieta de las y los desaparecidos–, donde además de la celebración de una misa ecuménica y una velada, madres, hijas, esposas y padres procedentes de diversos estados realizaron una pega masiva de más de 2 mil 300 fichas de búsqueda sobre las vallas.
Los rostros, nombres y datos quedaron expuestos en un espacio convertido en memorial, para reiterar su demanda endémica de “justicia y verdad”. Entre cantos de protesta, baile, la proyección de documentales y mesas de análisis, las familias compartieron sus historias y denunciaron la “indolencia y simulación” de las autoridades, así como los nulos avances en las indagatorias de casos que se “empantanan en torres de carpetas de investigación”. Ante ello, dijeron, se han visto obligadas a recorrer territorios y realizar búsquedas para intentar encontrar a sus seres queridos.
En el lugar, sobresalió un lienzo de papel con la frase “toma mi mano” y sobre de él decenas de personas pintaban sus huellas, mientras otras bordaban los nombres de sus familiares o leyendas como “Te seguiré buscando”. La escena, contrastó con el ambiente festivo por el desarrollo del maratón en Paseo de la Reforma.
Rosa Elena Tovar, quien contó que su hijo Luis Fernando Durán desapareció el pasado 13 de marzo en Michoacán, lamentó que las autoridades se estén mostrando cada vez más “indiferentes”.
“Dejan crecer todo esto y no toman acciones; las familias no estamos aquí por gusto, sino por necesidad de buscar a nuestros hijos”, externó.
Como parte de las actividades, después de las 14 horas, algunas de las familias que participaron en la jornada de la Glorieta del Ahuehuete se trasladaron al Ángel de la Independencia para marchar al Hemiciclo a Juárez.
Las fotografías de sus seres queridos volvieron a aparecer en playeras estampadas mientras lanzaban enérgicas consignas: “¡Ahora se hace indispensable la presentación con vida y castigo a los culpables!” y “¿Qué queremos? ¡Justicia!”.
Un par de horas después, otros colectivos marcharon desde la Victoria Alada y al llegar al Zócalo realizaron un mitin en el que apuntaron que a 16 años de conmemorarse esta fecha, persiste la impunidad en los miles de casos.
