▲ El cáncer de mama es la principal causa de muerte de mexicanas por tumores, señaló Alejandro Svarch a este diario durante un recorrido por el nosocomio, el cual empezará a operar en las siguientes semanas.Foto Jair Cabrera
Ángeles Cruz Martínez
Periódico La Jornada
Martes 17 de febrero de 2026, p. 7
Desde la explanada se ven las casas en el cerro; parecen apiladas una sobre otra. Exactamente arriba del nuevo Hospital Oncológico para la Mujer de IMSS-Bienestar pasa el cablebús, que en poco más de media hora va de la zona alta de Cuautepec al Metro Indios Verdes.
La estación La Pastora está a unas cuantas calles del nosocomio, que tiene como población objetivo a 500 mil mujeres que viven en el norte de la Ciudad de México y en cinco municipios conurbados del estado de México: Tlalnepantla, Tultitlán, Coacalco y Ecatepec, al norte, y Nezahualcóyotl, al oriente.
Es el primer hospital monotemático en el país que brindará atención médica integral para la detección y tratamiento del cáncer de mama, principal causa de muerte en la población femenina por tumores malignos, señaló Alejandro Svarch, director de IMSS-Bienestar.
En entrevista durante una visita de trabajo al nosocomio, el cual está prácticamente listo y empezará a funcionar en las siguientes semanas, explicó que contará con cuatro equipos para la detección de la neoplasia, tres quirófanos y 400 trabajadores, entre personal médico multidisciplinario, de enfermería, técnicos y administrativos. La directora es la doctora Claudia Arce, una de las oncólogas con mayor conocimiento del cáncer de mama en América Latina, subrayó Svarch.
El hospital también es el primero en su tipo de carácter universal, gratuito y de acto único, es decir, recibirá a las mujeres con o sin acceso a la seguridad social y se les ofrecerá toda la atención médica que requieran, desde el diagnóstico, el tratamiento y la cirugía reconstructiva cuando sea necesario. Además ofrecerá acompañamiento sicológico.
El hospital nace con el compromiso explícito de cumplir tiempos de atención, de manera que a partir del día uno, cuando las mujeres se realicen el estudio de mastografía, de ser el caso, empezarán el tratamiento médico contra la neoplasia en un plazo máximo de 40 días.
El tumor de mama es un asunto prioritario para el gobierno federal, pues aunque existe un programa de detección, sus alcances son limitados, como se ha reconocido en informes oficiales. En ocasiones, aunque se realice el estudio es difícil, y a veces imposible el seguimiento clínico posterior, señaló Svarch.
Por eso la importancia de que en un solo sitio esté al alcance la posibilidad de realizarse las pruebas de detección cada dos años a partir de los 40 de edad y el tratamiento posterior cuando sea necesario.
Si la imagen de la mastografía indica sospecha de alguna lesión cancerosa, a los nueve días de haber entregado el primer resultado se realizará la biopsia, para que 11 días después se conozca el diagnóstico.
El proyecto indica que al mes de la primera visita al nosocomio se abrirá el expediente clínico, y en los siguientes 10 días la paciente empezará ahí mismo el tratamiento que corresponda: quimioterapia o cirugía.
También se recibirá a quienes que ya cuenten con diagnóstico y se encuentren en tratamiento. “Si les queda mejor venir aquí, serán bienvenidas”, sostuvo el funcionario.
Explicó que cuando las pacientes sean beneficiarias de alguna institución de seguridad social (IMSS o Issste), los costos de la atención médica se solventarán mediante los acuerdos de intercambio de servicios. “Pero eso no es algo que deba preocupar a ellas. Lo resolvemos entre nosotros (las instituciones)”.
Comentó que los nosocomios monotemáticos y de acto único para la atención del cáncer de mama se llevarán a todo el país. Habrá al menos uno en cada estado y serán administrados por las distintas instituciones del sector, como IMSS, Issste y Pemex.
IMSS-Bienestar se sumará con las 14 Unidades Médicas Especializadas con que cuenta, las cuales hasta ahora sólo realizan las pruebas de detección de la neoplasia.
Durante este año se harán las adecuaciones necesarias para que ahí mismo se confirmen los diagnósticos y se ofrezcan las cirugías y tratamientos de quimioterapia.
Para Svarch, lo más relevante es acercar las mastografías a las mujeres, lograr la detección temprana de la enfermedad, antes de que sientan la bolita en el pecho, cuando hay alta probabilidad de curación con terapias menos agresivas y costosas. “Tenemos metas muy altas para asegurar que los resultados serán los mismos que en los mejores hospitales del mundo”, subrayó.
