▲ Agustín Carstens, ex gobernador del Banco de México, ex secretario de Hacienda y Crédito Público y ex director del Banco de Pagos Internacionales, durante su participación en el Fintech México Festival 2026.Foto cortesía de los organizadores
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada
Viernes 27 de febrero de 2026, p. 23
Las autoridades del sector financiero mexicano llamaron a las empresas de tecnología que ofrecen crédito, productos de ahorro y soluciones de pago que atiendan a la población más vulnerable y no dejen de invertir en México, pues “con ustedes llega la innovación”.
Más allá de reproducir el modelo de los bancos tradicionales en una versión móvil, estos intermediarios buscan brindar, por medio de nuevas tecnologías, servicios financieros en rincones del país a donde los grandes consorcios no han llegado.
En torno a este planteamiento giró la conversación durante el Fintech México Festival 2026, que reunió a autoridades financieras y a los principales competidores de este ecosistema en el país.
En la inauguración, María del Carmen Bonilla, subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, aseguró que el sistema financiero mexicano se encuentra en un momento decisivo, pues la tecnología redefine la forma en la que las personas ahorran, pagan, invierten y piden créditos.
“De las empresas fintech necesitamos que prioricen la educación financiera, protejan a las poblaciones vulnerables, inviertan en ciberseguridad y mantengan total transparencia”, dijo la funcionaria.
En su intervención, Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico, instó a estas empresas a no dejar de invertir en el país, pues sus servicios son un motor que puede transformar la vida de las personas.
“Hagan crecer sus inversiones, crean en el país, pero también crean en sus proyectos y sus empresas. Sabemos que en este salón no sólo hay unicornios y potenciales unicornios, sino un motor que puede transformar a México y al mundo”, externó.
El presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Ángel Cabrera, señaló que las empresas fintech no nacieron para repetir el negocio de los bancos en una versión móvil, e insistió en que su propósito debe ser llegar a todas las localidades que las grandes instituciones ni siquiera pisan.
“Es el momento de redefinir el papel estratégico de las fintech en el sistema financiero mexicano”. Su finalidad, agregó, debe ser ampliar la inclusión, eficiencia y acceso donde el sistema financiero tradicional aún no llega.
El presidente de la Asociación Fintech de México, Felipe Vallejo, argumentó que estos intermediarios han sido un pilar para incluir a más personas al sistema financiero y afirmó que están alineadas con las metas del gobierno, como dar crédito a 30 por ciento de las pequeñas, medianas y grandes empresas al concluir el sexenio.
“El espíritu de colaboración y responsabilidad nos ha permitido evolucionar con fuerza. Cuenten con nosotros para cumplir los objetivos del Plan México. Estamos absolutamente alineados”, aseguró.
En su oportunidad, Agustín Carstens, ex gobernador del Banco de México, señaló que el sistema financiero, en particular el mexicano, debe evolucionar a un modelo más moderno y eficiente impulsado por la tecnología, pero que en todo momento vele por la confianza y la seguridad de sus usuarios.
En un momento en el que la tecnología avanza a una velocidad sin precedente, tanto las autoridades como las instituciones privadas están atrasadas: “los bancos privados se resisten al cambio y no salen de su zona de confort y las leyes avanzan a una velocidad glaciar”, sostuvo el también ex director del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).
En su retorno a la escena pública tras su salida del BIS, el economista se presentó ante un auditorio lleno.
Primero hizo un recuento de cómo el dinero ha cambiado a lo largo de la historia y subrayó que cada transformación ha estado ligada a un avance tecnológico.
A su juicio, el desafío actual consiste en acelerar la adopción de innovaciones sin debilitar la confianza que sostiene al sistema financiero. “Hay que mantener una arquitectura en la cual esa confianza esté plenamente todo el tiempo”, afirmó.
Carstens consideró que la banca se ha rezagado en comparación con otros sectores económicos, pese a que podría ser el mayor beneficiario de la adopción de nuevas tecnologías. “Sí se puede, pero hay que tener la voluntad de hacerlo”.
El objetivo, dijo, debe ser construir un sistema al alcance de todos, en el que cualquier persona pueda realizar operaciones “con todo mundo, en cualquier lugar y en cualquier momento”.
