▲ Pogacar (izquierda) necesitará todo el apoyo de Del Toro si quiere conquistar por primera vez la emblemática carrera.Foto Afp
De La Redacción
Periódico La Jornada
Sábado 21 de marzo de 2026, p. a11
Más allá de sumar otra victoria a su palmarés, el ciclista mexicano Isaac del Toro, integrante del equipo UAE Team Emirates, tendrá hoy la misión de ayudar a su compañero Tadej Pogacar a conquistar por primera vez la emblemática Milán-San Remo, una de las grandes vueltas de un solo día den-tro de la temporada y que hasta ahora se le ha negado al esloveno, actual número uno del mundo.
Tras quedar tercero en las últimas dos ediciones, Pogacar intentará por sexta ocasión coronarse en la famosa carrera italiana, un recorrido de 298 kilómetros que incluye el ya tradicional tramo entre Pavía y la Vía Romana de San Remo.
Su gran rival en el primer Monumento de la temporada, el único junto a la París-Roubaix que aún se le resiste, será el neerlandés Mathieu van der Poel (del equipo Alpecin Deceuninck), ganador de la competencia en 2023 y actual campeón defensor tras imponerse el año pa-sado en un vertiginoso final al italiano Filippo Ganna y a Pogacar.
En esta carrera, una de las citas más prestigiosas del calendario, Del Toro, ganador del Premio Nacional de Deportes en 2025, tendrá un papel fundamental, pues realizará la labor de gregario para impulsar a Pogacar a conseguir el primer lugar del podio.
Esta será la tercera vez que el originario de Ensenada, Baja California, participe en La Classicissima. En 2024, cuando debutó como profesional con el UAE Team Emirates, terminó en la posición 73, mientras en 2025 culminó en el sitio 13, con lo que demostró tener las cualidades necesarias para ubicarse dentro de la élite del ciclismo.
Del Toro, quien este año buscará consolidarse al participar en el Tour de Francia, llega motivado tras sus recientes triunfos en el UAE Tour y en la Tirreno-Adriático, además del tercer lugar que consiguió en la Strade Bianche.
En este recorrido, los aficionados estarán impacientes por ver al pelotón lanzarse furiosamente por la Cipressa y el Poggio, los dos míticos ascensos de los últimos 25 kilómetros de esta prueba con un encanto particular que recuerda al ciclismo en blanco y negro.
“Prefiero ganar la Milán-San Remo que el récord de seis Tours de Francia. Entre cero y uno, hay una enorme diferencia que entre cuatro y cinco o entre cinco y seis”, dijo el doble campeón del mundo en declaraciones a la prensa local.
