▲ A cuatro días de la reinauguración del estadio Azteca, ahora nombrado Banorte, se trabaja a marchas forzadas para terminar con los trabajos de remodelación.Foto Jair Cabrera
Rocío González Alvarado
Periódico La Jornada
Miércoles 25 de marzo de 2026, p. a10
En la reinaguración del estadio Azteca (ahora Banorte) el próximo sábado en el partido amistoso entre México y Portugal no habrá acceso a estacionamientos ni circulación vehicular en un kilómetro a la redonda, por lo que los aficionados sólo podrán arribar en transporte público, taxis o bicicleta.
El secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, explicó que se pondrá en marcha un operativo especial basado en el modelo de “ultima milla”, que prioriza la movilidad peatonal en el perímetro inmediato del estadio, área a la que únicamente podrán ingresar vehículos con autorización especial, unidades de emergencia, seguridad y residentes locales, que contarán con un tarjetón.
Las puertas del recinto abrirán a las 15:30 horas y el partido empezará a las 19 horas. En ese lapso se aplicarán cierres viales, que incluyen la calzada de Tlalpan, Santa Úrsula, Periférico y avenida del Imán, que estarán coordinados por mil 882 agentes de tránsito, con la finalidad de generar un perímetro peatonal seguro. Las autoridades habilitarán rutas alternas y difundirán información en tiempo real mediante canales oficiales.
A los cierres se sumará una protesta de la Asamblea Antimundialista, que convocó para el mediodía en el bajo puente a una megarreta contra la inauguración del estadio, en la que habrá, además, intervenciones gráficas, micrófono abierto y un tianguis autogestivo.
García Nieto explicó que el eje central del operativo consiste en trasladar a los asistentes desde zonas de hospedaje y alta concentración urbana hacia el estadio mediante conexiones de transporte público. Los principales puntos de origen serán Reforma, Polanco, Santa Fe, colonia Roma y el aeropuerto, desde donde habrá enlaces con Metrobús, Metro, Trolebús y Tren Ligero.
Además, se habilitará un sistema Park and Ride, que permitirá a los asistentes dejar sus vehículos en estacionamientos remotos ubicados en puntos como Auditorio, Santa Fe, Six Flags, Parque Ecológico Xochimilco y Plaza Carso, desde donde unidades de la Red de Transporte Pasajeros (RTP) y transportes eléctricos trasladarán a los usuarios hasta zonas peatonales cercanas al estadio.
Como parte del plan, el servicio será gratuito en esta primera fase con el objetivo de evaluar la demanda real de usuarios y ajustar el modelo rumbo a futuros eventos masivos.
El Tren Ligero operará con dos modalidades: servicio directo para personas con boleto, quienes serán los únicos que podrán descender en la estación Estadio Azteca, y el servicio ordinario, que omitirá esa parada. Todo el sistema de transporte público extenderá su horario hasta la una de la mañana.
El operativo contempla también áreas de ascenso y descenso para taxis en puntos específicos fuera del perímetro restringido, así como geocercas digitales que impedirán el funcionamiento de aplicaciones de transporte dentro de la última milla.
En tanto, el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Pablo Vázquez Camacho, informó que habrá un amplio dispositivo de seguridad con más de 10 mil elementos para garantizar la integridad de asistentes, entre ellos policías capitalinos, Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Fuerza Aérea Mexicana.
Para las actividades dentro y fuera del estadio se asignarán 4 mil 613 policías y 651 integrantes federales, mientras al interior del inmueble operarán 2 mil efectivos de la Policía Auxiliar encargados de vigilar accesos, gradas, pasillos y zona de cancha. Asimismo, se aplicará un operativo especial contra la reventa de boletos.
El dispositivo contará con 472 vehículos oficiales, 247 motopatrullas, 16 grúas, ambulancias del ERUM, drones tácticos y un helicóptero del agrupamiento Cóndores que realizará sobrevuelos de supervisión y prevención.
Además, 240 motopatrulleros brindarán escolta y apoyo vial a las selecciones participantes y autoridades deportivas desde su llegada a la ciudad hasta hoteles, centros de entrenamiento y el recinto deportivo.
De manera paralela, 2 mil 855 policías resguardarán el Zócalo capi-talino, donde a través de una pantalla gigante se realizará la transmisión del partido, con filtros de acceso, patrullajes y vigilancia aérea.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, afirmó que este evento funcionará como un ensayo para evaluar la capacidad operativa de la capital rumbo al Mundial en tres ejes: orden, seguridad y experiencia urbana. “Estamos listos para recibir a miles de personas con la logística necesaria y garantizar una experiencia segura tanto para visitantes como para la población”.
