▲ El precio del abono agrícola ha subido 44 por ciento interanual. En la imagen, una entrega de dicho producto en el programa Bienestar.Foto La Jornada
Clara Zepeda
Periódico La Jornada
Lunes 23 de marzo de 2026, p. 18
Los precios de los fertilizantes han alcanzado sus niveles más altos desde septiembre de 2022, con un aumento interanual de 44 por ciento, y es que la guerra en Medio Oriente está trastocando el panorama económico global. Aproximadamente un tercio del suministro mundial de fertilizantes pasa por el estrecho de Ormuz, frente a Irán.
Lo anterior provocará un alza en los precios de los alimentos en las próximas semanas o meses. Tras el ataque estadunidense-israelí a Irán, el petróleo subió drásticamente ante el temor de interrupciones en el suministro en Medio Oriente.
Las cotizaciones más elevadas del hidrocarburo ya complican las perspectivas de los índices de precios al consumidor en los próximos meses, ya que los aumentos en la gasolina y otros productos energéticos suelen afectar al transporte y a una amplia gama de bienes de consumo (plásticos, telas sintéticas, fertilizantes, etcétera).
Los agricultores se han quejado del mayores costos del fertilizante, y los precios se han disparado aún más desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, lo que provocó una desaceleración del transporte marítimo vía el estrecho de Ormuz –cuello de botella por el que pasa 20 por ciento del petróleo y el gas natural que se consume en el orbe–.
Además de encarecer el combustible, clave en la producción de fertilizantes, la interrupción del transporte también ha frenado en gran medida la exportación de abonos agrícolas nitrogenados fabricados en el golfo Pérsico, y ha limitado el acceso a ingredientes claves para los fertilizantes.
Un 15 por ciento de las importaciones de fertilizante en Estados Unidos provienen de Medio Oriente, y cerca de la mitad del suministro mundial de urea, ingrediente esencial, procede de la región, junto con 30 por ciento del amoniaco, documenta la American Farm Bureau Federation, organismo independiente formado por familias propietarias de granjas y ranchos.
La mesa de análisis de Banamex sostiene que la guerra en Medio Oriente ha causado un repunte en los precios del petróleo y otros bienes básicos, lo que puede incrementar las expectativas de inflación, principalmente de los energéticos (gas natural licuado) y alimentos (por los fertilizantes).
Disminuir tensiones
JPMorgan asegura que el mundo cuenta con reservas estratégicas de fertilizantes para sólo 25 días antes de que las consecuencias físicas comiencen a afectar la capacidad de producción agrícola. Si el estrecho permanece cerrado, los tanques de almacenamiento en el golfo se llenarán en menos de un mes, lo que obligará al cierre de grandes complejos industriales químicos y, más preocupante, la reactivación de estas plantas tardará hasta seis semanas y provocará más retrasos.
Estanflación global
La guerra en Irán amenaza con restar crecimiento económico. Fei Xu, gestor de cartera de Vanguard, el segundo administrador de activos más grande del mundo, sugiere: aunque las economías de Estados Unidos y del mundo siguen siendo resistentes, la escala y la persistencia de las interrupciones energéticas plantean riesgos notables para el crecimiento, la inflación y la toma de decisiones de los bancos centrales.
El aumento de los precios y de las primas de riesgo geopolítico se ha movido rápidamente hacia niveles de la Guerra del Golfo (1990) y del conflicto Rusia-Ucrania (2022). Las limitaciones en transporte, seguros y almacenamiento están restringiendo la capacidad de exportación en Medio Oriente más allá de la producción misma.
Si esto persiste, las consecuencias macroeconómicas podrían volverse “estanflacionarias“: mayor inflación, condiciones financieras más estrictas y dilemas en la política monetaria, destacó Xu.
