El Valle del Ambroz se esconde en el norte de Cáceres, a medio camino entre la provincia de Salamanca y la Sierra de Gredos. Lo cruzan el río Ambroz y la autovía A-66, que sigue la antigua Vía de la Plata. Es un valle corto, de apenas cuarenta kilómetros, pero con una enorme variedad de paisajes: montañas que superan los dos mil metros, bosques de castaños y robles, praderas, dehesas y pueblos encajados entre gargantas.
Lo forman ocho municipios: Abadía, Aldeanueva del Camino, Baños de Montemayor, Casas del Monte, Gargantilla, Hervás, La Garganta y Segura de Toro. Cada uno con su carácter y su ritmo, pero todos con el mismo aire, olor a tierra húmeda y madera, y los mismos colores otoñales. Aunque este verano parte del territorio se vio afectado por los incendios, el paisaje sigue ofreciendo uno de los otoños más bonitos de Extremadura.
