La transformación digital en España suma un nuevo capítulo con la extensión del uso del DNI electrónico —y su versión móvil, conocida como MiDNI— como herramienta de identificación segura. Aunque la medida no impone una obligación universal a todas las pequeñas y medianas empresas, sí marca un punto de inflexión para aquellos sectores donde la verificación de identidad es clave desde el punto de vista legal.
En la práctica, la adopción de sistemas capaces de leer y validar el DNI electrónico afectará especialmente a las pymes que operan en entornos regulados o que requieren acreditar la identidad de sus clientes con garantías jurídicas.
Según Grupo Logalty, una parte significativa de las entidades españolas todavía no ha adoptado esta funcionalidad pese a la cercanía de la fecha límite, fijada tras el periodo de adaptación de 12 meses establecido por el Real Decreto 255/2025 de 1 de abril, que reconoce al DNI en formato digital la misma eficacia legal que el DNI físico para acreditar la identidad en territorio español. Grupo Logalty advierte de que, a partir del 1 de abril, todas aquellas organizaciones cuyas actividades impliquen la identificación de personas se expondrán a sanciones si no han incorporado la lectura del DNI digital a sus sistemas.
Sectores en primera línea
El impacto más inmediato se producirá en el ámbito financiero. Bancos digitales, fintech y plataformas de inversión ya están sujetas a estrictas normativas de prevención de blanqueo de capitales y verificación de clientes (KYC, por sus siglas en inglés). Para estas empresas, el uso del DNI electrónico no solo facilitará los procesos de alta, sino que también reforzará la seguridad frente al fraude.
Un segundo grupo claramente afectado es el de las asesorías, gestorías y despachos legales. Estas pymes gestionan trámites administrativos en nombre de terceros y requieren mecanismos fiables para identificar a sus clientes y formalizar documentos con validez legal. La integración del DNI electrónico se perfila aquí como una herramienta casi imprescindible.
También el sector inmobiliario, especialmente el vinculado al alquiler y la gestión de viviendas turísticas, se enfrenta a cambios relevantes. La obligación de registrar a los huéspedes y la creciente digitalización de los contratos empujan a estas empresas a adoptar soluciones de identificación más robustas.
Turismo y digitalización del check-in
En paralelo, hoteles, hostales y apartamentos turísticos avanzan hacia modelos de check-in automatizado. En este contexto, la lectura del DNI electrónico permite agilizar la llegada de clientes y, al mismo tiempo, cumplir con las exigencias de registro de viajeros que establece la normativa española.
El impacto será más selectivo en el comercio electrónico, aunque significativo en determinados nichos. Plataformas que deben verificar la edad o la identidad real de sus usuarios —como las relacionadas con apuestas, alcohol o servicios de suscripción— encontrarán en el DNI digital una vía para reducir el fraude y la suplantación.
Otro ámbito donde se espera una adopción progresiva es el sanitario. Clínicas privadas, servicios de telemedicina y centros especializados manejan información especialmente sensible, lo que exige sistemas de identificación fiables para proteger los datos de los pacientes.
Una obligación con matices
Pese a su alcance, los expertos coinciden en que no se trata de una imposición generalizada. La exigencia de integrar la lectura del DNI electrónico dependerá del tipo de actividad, del nivel de riesgo asociado y del marco regulatorio aplicable a cada sector.
En cualquier caso, la tendencia es clara: la identidad digital se consolida como un elemento central en la relación entre empresas y clientes. Para muchas pymes, adaptarse no será solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino también de competitividad en un entorno cada vez más digitalizado.
Las empresas siguen sin enterarse
Grupo Logalty estima que más de un 70% de las empresas españolas no ha incorporado todavía la lectura de MiDNI. El informe, elaborado a partir del conocimiento de mercado de la compañía y de fuentes públicas como la Policía Nacional, analiza el grado de implementación de la lectura de MiDNI en empresas y administraciones públicas españolas.
En determinados ámbitos con un alto nivel de interacción presencial, la tasa de implementación es todavía menor. Según el estudio, solo dos de cada diez establecimientos hoteleros, pymes y comercios minoristas disponen actualmente de la tecnología necesaria para realizar la identificación mediante DNI digital. El hecho de que el 99,5% de las empresas en España sean pequeñas, microempresas o autónomos, explica en gran medida que la adopción de MiDNI aún sea limitada. Muchas organizaciones están inmersas en procesos de transformación digital, incluyendo iniciativas como Kit Digital, pero todavía no han alcanzado el nivel de digitalización necesario en el punto de atención presencial para integrar la lectura del DNI digital.
En el ámbito de las administraciones públicas, aunque existen proyectos piloto y planes de adaptación, incluidos los de varias comunidades autónomas para incorporar el DNI digital en los servicios de atención al ciudadano, muchas entidades siguen en proceso de actualización tecnológica. El análisis de Grupo Logalty estima que el grado de implantación no alcanza el 50%.
Esta situación contrasta con el grado de adopción por parte de la ciudadanía. Se estima que más de un millón de españoles han descargado MiDNI desde su lanzamiento, por lo que ya pueden acudir a establecimientos o administraciones y solicitar ser identificados mediante este formato digital.
Aunque la normativa de MiDNI no establece un régimen sancionador independiente, las entidades no están exentas de responsabilidad. Sin embargo, recabar más datos de los necesarios sin justificación puede derivar en multas previstas en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), de hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación global.
Ante la obligatoriedad próxima de aceptar MiDNI como un método de identificación de todos los ciudadanos españoles en o
María Dolores Pescador, presidenta ejecutiva de Grupo Logalty, ha señalado que: “La identidad digital exige un cambio de paradigma. Ya no basta con validar documentos, hay que verificar datos en fuentes oficiales con evidencias electrónicas sólidas y tecnología multicanal. La adaptación a MiDNI no es solo una obligación normativa, sino una oportunidad para mejorar la seguridad, la eficiencia y la experiencia de cliente. Con nuestras soluciones acompañamos a las organizaciones, públicas y privadas, en esta transición, combinando cumplimiento legal, máxima seguridad jurídica y un proceso sencillo que les permite adelantarse al cambio con plena confianza.”
