▲ El consumo del los hogares promedio de Estados Unidos está en declive desde el último trimestre de 2025, estiman expertos.Foto Afp
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Periódico La Jornada
Sábado 21 de febrero de 2026, p. 15
Washington. La actividad económica de Estados Unidos creció mucho menos de lo esperado en los últimos meses de 2025, indicaron ayer datos oficiales que cierran el primer año del regreso de Donald Trump a la presidencia.
Trump atribuyó la desaceleración del producto interno bruto (PIB) al prolongado cierre presupuestario del gobierno el año pasado, del cual responsabilizó a los legisladores demócratas, según un mensaje publicado en las redes antes de la difusión de los datos.
La mayor economía del mundo se expandió a una tasa anualizada de 1.4 por ciento en el trimestre de octubre a diciembre de 2025, informó el Departamento de Comercio.
La cifra está significativamente por debajo del 2.5 por ciento interanual que los analistas habían pronosticado para el trimestre, según el consenso publicado por MarketWatch.
A su vez, el crecimiento del PIB para todo el año se situó en 2.2 por ciento en 2025, por debajo de 2.8 por ciento del año anterior.
“El cierre demócrata le costó a Estados Unidos al menos dos puntos del PIB”, escribió el mandatario republicano en Truth Social.
Insistió en que la Reserva Federal (Fed, banco central) debe recortar sus tasas, claves para definir los costos del endeudamiento. “Tasas de interés más bajas”, escribió en mayúsculas, al arremeter nuevamente contra el presidente saliente Jerome Powell por no reducirlas de forma más agresiva.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, Trump exige un fuerte recorte de las tasas de la Fed para impulsar la economía.
Los analistas esperan que cualquier impacto sobre el crecimiento económico derivado de la parálisis presupuestaria de octubre y mediados de noviembre sea temporal.
El Departamento de Comercio informó que el crecimiento más lento del cuarto trimestre “reflejó caídas en el gasto del gobierno y las exportaciones y una desaceleración en el gasto de los consumidores”.
Esto se vio parcialmente compensado por un repunte de las inversiones, añadió el informe.
La cifra del cuarto trimestre supuso una marcada desaceleración frente al crecimiento de 4.4 por ciento de julio a septiembre.
El informe señaló que, en términos generales, la actividad económica se dinamizó por el gasto de los consumidores y la inversión a lo largo del año.
El PIB estadounidense ha crecido a un ritmo sólido el año pasado, impulsado por el consumo, ya que los hogares siguieron gastando a pesar de la presión de una inflación persistente y un mercado laboral más débil. Pero muchos estadunidenses, especialmente de los hogares de ingresos medios y bajos, se han vuelto más conscientes de los precios y recurren cada vez más a las tiendas mayoristas mientras ajustan sus presupuestos.
Si bien las inversiones en inteligencia artificial y el gasto de las familias acomodadas han impulsado la economía, sigue sin estar claro si la mayoría de los hogares se sentirá beneficiada por este auge.
