Menorca se puede recorrer de muchas maneras, pero pocas tan completas, y tan auténticas, como siguiendo el Camí de Cavalls. Este sendero histórico rodea toda la isla a lo largo de unos 185 kilómetros pegados al mar, enlazando calas escondidas, acantilados, bosques mediterráneos y algunos de los paisajes más característicos del Mediterráneo. En definitiva, una forma de entender Menorca con nuestros propios pasos.
No hace falta hacerlo entero para apreciarlo. Basta con calzarse unas zapatillas de senderismo y elegir un tramo para descubrir cómo cambia el paisaje en cuestión de kilómetros: del norte más salvaje y ventoso al sur de aguas turquesas y arena blanca, pasando por humedales, barrancos o antiguos caminos rurales. Cada parte tiene su propio carácter, y ahí está parte de su encanto.
