▲ El proyecto Goles por la Inclusión busca dar apoyo emocional y un breve respiro a los menores que están de paso en la ciudad.Foto Jair Cabrera
Erendira Palma Hernández
Periódico La Jornada
Viernes 27 de febrero de 2026, p. a11
Hay un contexto alternativo en el que el futbol deja de ser uno de los negocios más mediáticos y lucrativos para convertirse en una herramienta de integración social. La Unión Europea, en conjunto con la Acnur y la Organización Internacional para las Migraciones, así como las organizaciones no gubernamentales Más Sueños y la Cafemin (Casa de Acogida, Formación y Empoderamiento para Mujeres y Familias Migrantes y Refugiadas) desarrollaron el proyecto Goles por la Inclusión con la intención de dar apoyo emocional y un breve respiro de tranquilidad a un grupo de niños y niñas migrantes en la Ciudad de México.
Un balón pareciera ser el centro de la dinámica entre un grupo de infantes que han tenido que recorrer kilómetros entre fronteras desde Centro y Sudamérica guiados por sus familiares en busca de mejores condiciones de vida. Los menores patean el esférico como parte de ejercicios específicos, pero más allá de la recreación física se encuentran con emociones que van desde la alegría hasta la frustración y el enojo.
Es entonces cuando integrantes de Más Sueños y de la Cafemin intervienen para guiar a los niños hacia un control emocional, una enseñanza que pueden replicar en otras áreas, como el tener que lidiar con el duelo de dejar su lugar natal o la incertidumbre de desconocer hacia dónde van. Es cuando el deporte tiene un nuevo valor lúdico para desarrollar una inteligencia emocional que ayude a los infantes de la comunidad migrante a una mejor integración.
Carolina mira desde lejos a su hija de poco más de un año de edad mientras convive con otros pequeños de la comunidad migrante. Ella es venezolana y aún recuerda cuando cruzó embarazada la selva del Darién, una de las más peligrosas en el mundo por la diversidad ambiental y la violencia de grupos de delincuencia organizada.
“Veo a mi hija, que aun con su corta edad, con estas actividades se puede integrar con otros niños que han pasado una situación similar a la nuestra; cruzar las fronteras sin nada”, dijo al reconocer lo complicado que puede ser generar vínculos o adaptarse en un territorio lejano a su cultura.
El programa de Goles por la Inclusión también se llevará a cabo en los albergues para migrantes de CAMHU Boca Negra y Vasco de Quiroga. Además, se realizará el 25 de abril un torneo entre los tres centros en un deportivo aún por definir de la Ciudad de México y en el cual se espera participen aproximadamente 100 niños que son parte de estos refugios.
“Sabemos que este país va a entrar en un modo festivo con el Mundial, donde todos queremos participar, pero no podemos dejar que la gente que está muchas veces de paso en este país en situaciones difíciles de su vida, no pueda de aguna forma participar, sobre todo los niños que viven aquí condiciones complicadas con sus familias que están buscando esperanza”, dijo Francisco André, embajador de la Unión Europea en México.
