Hace unas horas pudimos asistir al evento de lanzamiento del Samsung Galaxy S26 Ultra en San Francisco, un dispositivo que destaca por su pantalla, pero que tiene muchas más novedades.
Una de las características más llamativas de este terminal y de la que menos se está hablando es la incorporación oficial del denominado Modo Océano.
Esta funcionalidad, que ahora se pone a disposición de los usuarios generales a través de la aplicación Expert RAW, supone una mejora significativa en la capacidad de los teléfonos inteligentes para capturar imágenes debajo de la superficie del agua con una fidelidad nunca antes vista en el sector comercial.
El origen del Modo Océano se remonta a una colaboración entre el fabricante coreano y diversas comunidades dedicadas a la protección y restauración de los arrecifes de coral en regiones como Fiji, Indonesia y Estados Unidos.
Durante los últimos dos años, estas organizaciones utilizaron versiones experimentales de este software en el modelo Galaxy S24 Ultra para documentar el estado del fondo marino y crear modelos tridimensionales precisos de las estructuras coralinas.

Modo océano
El Androide Libre
El éxito de estas misiones de conservación ha servido como base fundamental para que la compañía decida finalmente abrir esta tecnología al público masivo, permitiendo que cualquier entusiasta de la naturaleza pueda obtener resultados visuales de gran calidad en entornos acuáticos.
Desde el punto de vista técnico, el Modo Océano no es simplemente un filtro de color, sino un algoritmo avanzado diseñado para combatir los problemas físicos que ocurren cuando la luz viaja a través del agua.
Es bien sabido que el agua actúa como un medio que absorbe de manera desigual las longitudes de onda de la luz, eliminando primero los tonos rojos y dejando una dominante azulada o verdosa que suele arruinar las fotografías.
Además, la densidad del líquido genera efectos de refracción y distorsiones que hacen que los objetos no se vean con la nitidez adecuada.

Modo océano
Modo océano
El nuevo algoritmo implementado en el Galaxy S26 Ultra analiza la escena en tiempo real para corregir estas desviaciones cromáticas y eliminar las aberraciones ópticas, logrando que los colores se perciban naturales y que los detalles de la fauna y flora marina mantengan su integridad visual.
Eso sí, aunque el Galaxy S26 Ultra cuenta con una certificación IP68 que le otorga resistencia al polvo y al agua dulce en condiciones controladas de profundidad y tiempo, esto no lo convierte en un equipo diseñado específicamente para el buceo autónomo o la inmersión en mar abierto sin protección.
La salinidad del océano y los componentes químicos presentes en el agua pueden ser extremadamente agresivos para los sellos de goma, los adhesivos internos y los puertos de carga del terminal.
Por ello, es necesario que cualquier persona que desee experimentar con el Modo Océano en aguas saladas utilice carcasas estancas diseñadas para eso.
