La industria de automoción española se prepara para afrontar un nuevo capítulo decisivo. Como si se tratara de los momentos previos a un partido de fútbol con un rival muy superior, el sector del automóvil ha optado por corear al unísono la consigna de “sí se puede” para impulsar un nuevo salto hacia la electrificación con un ambicioso plan. El objetivo es aumentar en un 22% la producción de vehículos de España y conseguir su electrificación en 2035. Para conseguirlo, el sector cuenta con el viento a favor de las nuevas inversiones chinas.
Los 2,7 millones de vehículos que el sector aspira a producir, según los objetivos del Plan España Auto 2030, permitirían abrir una nueva etapa en lo que se considera como el “milagro español de la automoción”. España aspira a consolidar su posición como segundo país europeo con más producción, solo detrás de Alemania, a pesar de que no cuenta con ningún gran fabricante de capital nacional.
