▲ Al finalizar su participación en el esquí acrobático en los Olímpicos Invernales de Milán-Cortina, Hess dobló el pulgar y el índice izquierdos en forma de “L”, de loser (perdedor), en un guiño cómplice a unos seguidores que lo aclamaban con una pancarta, tras los comentarios del mandatario estadunidense.Foto Ap
Afp y Ap
Periódico La Jornada
Sábado 21 de febrero de 2026, p. a11
Livigno. El esquiador estadunidense de estilo libre Hunter Hess, quien expresó su postura en contra de las acciones arbitrarias del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, por sus siglas en inglés) en su país, respondió a las críticas de Donald Trump, quien lo llamó perdedor.
Al finalizar su participación en la competencia de esquí acrobático en los Juegos Olímpicos Invernales de Milán-Cortina, se inclinó hacia la cámara, dobló el pulgar y el índice izquierdos en forma de “L”, de loser (perdedor), en un guiño cómplice a unos seguidores que lo aclamaban con una pancarta. “Aparentemente soy un perdedor”, explicó.
El atleta, quien aludió a la tensión política de su país al decir que llevar una bandera de Estados Unidos en su uniforme olímpico no significaba validar la política de la Casa Blanca, cumplió por la mañana del viernes tras sellar su pase a la final, pero en ella apenas pudo ser el décimo de los 12 competidores, quedándose lejos del podio.
El joven de 27 años, a quien el mandatario republicano le puso esa etiqueta al comienzo de los Juegos –lo que provocó amenazas a su familia y desencadenó el primer gran embrollo político de Milán-Cortina–, señaló que ha usado todo el episodio de motivación. “Trabajé muy duro para estar aquí. Sacrifiqué toda mi vida para que esto sucediera”, sostuvo.
La prueba en la que compitió Hess fue ganada por su compatriota Alex Ferreira, hijo del ex futbolista argentino Marcelo Ferreira. El estonio Henry Sildaru se quedó con la plata, y el canadiense Brendan Mackay, con el bronce.
Por otro lado, la esquiadora estadunidense Lindsey Vonn se sometió ayer a una quinta cirugía en su pierna izquierda y permanece hospitalizada casi dos semanas después de su aterrador accidente en el descenso de Milán-Cortina 2026.
Vonn voló de regreso a su país el pasado fin de semana tras permanecer varios días internada en Italia, donde le practicaron al menos cuatro operaciones por la compleja fractura de tibia que sufrió.
“Salí adelante con la cirugía”, afirmó Vonn en su publicación más reciente en Instagram. “Tardó un poco más de seis horas en completarse. Como pueden ver, se necesitaron muchas placas y tornillos para volver a armarla.
“Con la magnitud del trauma, he estado batallando un poco en el posoperatorio y todavía no me han dado de alta en el hospital. Casi pasos de bebé”, mencionó.
“Ahora sí soy biónica de verdad”, añadió la atleta en X, junto con una radiografía que muestra tornillos metálicos y otros dispositivos dentro de su pierna.
Vonn buscaba ganar una medalla a los 41 años pese a tener una fractura en el ligamento anterior cruzado en la rodilla izquierda y un remplazo parcial de titanio en la derecha. Pero se enganchó con una puerta 13 segundos después de iniciar su bajada, lo que derivó en un accidente que la llevó a volar por los aires y salir disparada montaña abajo en Cortina d’Ampezzo.
En tanto, el noruego Johannes Dale-Skjevdal fue el único biatleta que acertó los 20 blancos en la prueba de salida en masa de 15 kilómetros y se encaminó al oro, lo que significó la medalla dorada número 17 de Noruega, con lo que rompió el récord de más títulos ganados por un país en una misma justa invernal.
Los propios noruegos habían establecido la marca en Pekín 2022, con 16 metales áureos.
