En España nos hemos acostumbrado, sobre todo desde la pandemia, a viajar mucho. Y no sólo nos referimos a viajes en avión, sino también a escapadas a sitios cercanos, a los que normalmente vamos en coche.
Por eso es cada vez más cómodo tener coches con Android Auto o usar el propio móvil como navegador.
Para ello es casi imprescindible contar con un cargador para el vehículo. Hemos visto varios que usan la tecnología inalámbrica, pero no todos los móviles la implementan.
Por eso la oferta de Lidl de estos días es tan interesante, porque sirve literalmente para cualquier móvil.
Se trata de un cargador de coche convencional, con dos entradas de cables USB-A que permiten cargar dos dispositivos a la vez. Su precio normal es de 4,99 euros, pero está rebajado un 20% hasta los 3,99 euros.

Cargador para coche
El Androide Libre
Admite una tensión de entrada que oscila entre los 12 y los 24 voltios, cubriendo así el espectro estándar de la industria automotriz. Esta polivalencia asegura que, ya sea en un coche compacto o en un camión de transporte, el rendimiento será constante y seguro para el usuario.
En cuanto a la capacidad de carga, el aparato dispone de dos puertos USB tipo A que ofrecen una salida total de hasta 30 W.
Cada puerto es capaz de suministrar una corriente de 5 voltios y 3 amperios, lo que garantiza que los dispositivos reciban la energía necesaria para recuperar su autonomía en un tiempo razonable.
Para facilitar el control, incluye un indicador LED que informa en todo momento sobre el funcionamiento del sistema, evitando dudas sobre si la conexión se ha realizado correctamente o si el flujo de corriente es estable.

Cable de carga
El Androide Libre
A diferencia de otras opciones del mercado que solo ofrecen el adaptador, este modelo viene acompañado de un conjunto de cables y conectores que multiplican su utilidad.
En el paquete se incluye un cable de carga de USB-A a USB-C, que es el estándar más extendido hoy en día para la mayoría de dispositivos modernos.
No obstante, para aquellos usuarios que aún conservan dispositivos con conexiones más antiguas, se han incorporado adaptadores para micro-USB y mini-USB.
Esta inclusión demuestra una atención especial hacia la retrocompatibilidad, permitiendo cargar desde el último teléfono móvil hasta cámaras digitales o lectores de libros electrónicos con unos cuantos años de antigüedad.
El peso del conjunto es sorprendentemente ligero, apenas superando los 26 gramos, lo que facilita su transporte incluso fuera del vehículo si fuera necesario.
El material plástico utilizado en su fabricación está pensado para resistir las temperaturas que suelen alcanzarse en el interior de un coche durante el verano, manteniendo la integridad del circuito interno y protegiendo los terminales conectados de posibles sobrecargas o picos de tensión.
