Android Auto se ha convertido en una de esas funciones que la mayoría de conductores españoles quiere para sus coches. La funcionalidad está fuera de toda duda y la utilidad también.
Muchos de los vehículos que se venden actualmente incluyen esta característica, siendo sólo necesario un móvil Android que ni siquiera tiene que ser especialmente moderno.
Eso sí, la mayoría de vehículos tienen la versión cableada. Esto quiere decir que el conductor ha de conectar el móvil al coche mediante un cable, con puerto USB-C o USB-A en función del modelo del mismo.
Algunos vehículos, normalmente los de gama más alta, optan por la versión sin cables, que es mucho más cómoda. El problema es que también gasta mucha más energía.
De hecho, no es raro ver a usuarios de Android Auto con cable comprar dispositivos como el Motorola MA1 que convierte un sistema cableado en uno sin cables.

Android Auto en un coche de Ford
El Androide Libre
El mayor inconveniente de esta modalidad, como decimos, es que consume una cantidad ingente de batería. No es raro estar una hora con esta función activa y ver cómo el porcentaje de autonomía del móvil cae por decenas, no por unidades.
Esto se ve agravado por el hecho de que se suelen usar funciones que también consumen mucha batería, como la navegación GPS, la reproducción de contenido de audio en streaming o las llamadas, que en movimiento suelen implicar el cambio de antenas, lo que también perjudica a la batería.

Funciones del soporte
El Androide Libre
Por desgracia, la única opción para solventar o minimizar esto es usar un cargador. Es decir, o bien optamos por usar Android Auto por cable y, de paso, cargar el móvil, o bien conectamos el móvil a un cargador directamente.
Hay algunos modelos de cargadores inalámbricos para el coche que permiten dejarlo conectado mediante cable al mechero y luego simplemente apoyar el móvil en el mismo, que se carga mediante una bobina de inducción, como en cualquier otro cargador Qi.

Cargador inalámbrico para el coche
Algunos modelos incluso tienen soporte para Magsafe y sistemas similares, lo cual hace que sea más cómodo ponerlo y quitarlo. Eso sí, por ahora son muy pocos los móviles que, además de los iPhone, tienen esta característica integrada.
Obviamente estos cargadores sólo funcionan con móviles que tengan carga inalámbrica, pero cada vez son más, sobre todo los modelos de gama alta, que la incorporan.
Esto elimina la principal ventaja de Android Auto sin cables, que es la comodidad de no tener que sacar el móvil del bolsillo. Con todo, es algo que seguramente solo tengamos que hacer en viajes largos, donde el gasto de batería es notable. En viajes en ciudad de pocos minutos seguramente no compense.
No parece que Google vaya a poder poner fin a este problema dado que parece un inconveniente estructural del propio sistema, de cómo se comunica Android con los vehículos.
