En Kickstarter, la plataforma de financiación a la que recurren pequeñas empresas y emprendedores vemos muchas historias de éxito, pero no es común ver una que nace en España.
Es el caso de Kode, una startup que ha desarrollado Kode Dot en la ciudad de Valencia, un dispositivo que redefine lo que significa llevar un laboratorio de electrónica en el bolsillo.
Este pequeño aparato, que cabe perfectamente en la palma de la mano, surge como una respuesta integral para inventores, ingenieros y aficionados que buscan una plataforma versátil sin las complicaciones de los montajes tradicionales de gran tamaño.
Su diseño no es solo una cuestión estética, sino que alberga un ecosistema completo de sensores y capacidades de procesamiento que permiten materializar ideas complejas en cuestión de minutos.
El corazón de este dispositivo es el procesador ESP32-S3, un chip ampliamente reconocido por su equilibrio entre eficiencia energética y potencia de cálculo.
Gracias a este componente, el terminal dispone de conectividad inalámbrica mediante protocolos de comunicación modernos como WiFi de doble banda y Bluetooth de bajo consumo.
Esta capacidad asegura que el usuario pueda integrar el equipo en redes de hogares inteligentes, enviar datos a la nube en tiempo real o incluso controlar otros dispositivos periféricos de manera remota.
La elección de este procesador garantiza además que exista una compatibilidad extensa con las librerías de desarrollo más utilizadas en la actualidad, facilitando una curva de aprendizaje suave para quienes ya están familiarizados con el entorno del hardware abierto.
Uno de los aspectos más llamativos de este invento es su pantalla táctil de alta resolución.

Kode Dot
El Androide Libre
A través de este panel, la interacción con el código y las aplicaciones se vuelve intuitiva, permitiendo crear interfaces de usuario atractivas que antes requerían pantallas mucho más costosas y difíciles de configurar.
Pero la verdadera magia ocurre en el interior, donde se aloja una unidad de medición inercial de seis ejes que combina acelerómetro y giroscopio.
Esto permite que el dispositivo detecte movimientos, inclinaciones o caídas, abriendo un abanico de posibilidades para aplicaciones en el ámbito de la salud, el deporte o la creación de mandos gestuales personalizados.
Además del movimiento, la unidad integra un sensor de luz ambiental que ajusta el brillo de forma inteligente, así como un micrófono y un altavoz piezoeléctrico.

Kode Dot
El Androide Libre
Estos elementos transforman al pequeño aparato en un asistente capaz de escuchar comandos de voz básicos o emitir alertas acústicas según los eventos programados.
Para aquellos que requieren almacenar grandes volúmenes de información, hay una ranura para tarjetas de memoria externa que permite almacenar datos durante largos periodos de tiempo, convirtiéndolo en un registrador de datos ambiental de alta precisión.
A pesar de su tamaño reducido, el equipo no descuida la capacidad de ampliación, ya que cuenta con conectores de expansión que son compatibles con estándares universales como Grove y conectores de tipo rápido.
Esto significa que si el usuario necesita añadir un sensor de calidad de aire, una cámara térmica o un actuador específico, solo tiene que conectarlo mediante un cable estándar sin necesidad de realizar soldaduras complejas.

Este enfoque fomenta un aprendizaje basado en la experimentación directa, donde el límite es únicamente la imaginación del creador.
Desde el punto de vista del software, la libertad es total, ya que soporta múltiples entornos de programación como CircuitPython, MicroPython y el entorno clásico de Arduino. Incluso es compatible con ChatGPT de OpenAI y con Gemini de Google.
Esta flexibilidad permite que tanto programadores expertos como estudiantes puedan encontrar su flujo de trabajo ideal.
El éxito ha sido abrumador. Los creadores querían poco más de 4.000 euros para financiar el producto y hasta el momento han recaudado más de 2.2 millones de euros.
