Android nació como un sistema operativo abierto, en el que cualquiera podía crear y distribuir su propia app; hoy, Google ha anunciado los mayores cambios en la instalación de apps de la historia de Android, y afectará directamente a los usuarios entusiastas y expertos.
Los cambios llegan después de que Google anunciara el año pasado una polémica medida para luchar contra las estafas y las apps falsas, que iba a obligar a todos los desarrolladores a registrarse ante Google con su DNI u otra identificación para poder crear apps de Android.
La reacción de la comunidad de desarrolladores fue, previsiblemente, muy negativa, ya que muchos lo veían como una manera de “cerrar Android” para que sólo las apps aprobadas por Google (o por los gobiernos) pudiesen ser instaladas en los móviles de los usuarios, al igual que ocurre en iOS.
La polémica fue tan grande que obligó a Google a tender una rama de olivo a los desarrolladores, prometiendo que iba a buscar una manera de equilibrar la seguridad de los usuarios con la libertad de uso de Android. Y hoy, ha anunciado que la ha encontrado.
Para empezar, Google ha anunciado a bombo y platillo que la instalación de apps de terceros (también conocido como ‘sideloading’) no va a desaparecer; sin embargo, ha puesto tantos obstáculos que, en la práctica, mucha gente va a perder el interés y va a obligar a los desarrolladores a identificarse ante Google.
Pero esa es la idea. Google quiere que sólo los usuarios entusiastas y expertos (“power users”) instalen apps de desarrolladores no identificados, y que la inmensa mayoría de los usuarios siga instalando apps de tiendas, ya sea la Play Store o de otras compañías, pero siempre y cuando estén verificadas.
Google se escuda en datos como que el 57% de los adultos ha sufrido una estafa durante el año pasado, con pérdidas totales de 442.000 millones de dólares; muchas técnicas de estafa usan apps falsas que aparentan ser las oficiales, como apps de banco o de gobiernos, para robar datos de los usuarios.

Nuevos pasos para instalar una app de un desarrollador no verificado en Android
Por eso, el proceso para instalar una app no verificada va a cambiar completamente y ya no vale con descargar el archivo APK y ejecutarlo; tendremos que dar una serie de pasos diseñados para contrarrestar las técnicas habituales usadas por los estafadores:
- Activar las opciones para desarrolladores en la configuración del sistema. Esto evita una instalación accidental o de “un toque”.
- Confirmar que no estamos siendo influenciados. Una ventana emergente nos preguntará si alguien nos está guiando en la instalación de esta app.
- Reiniciar el smartphone y volver a autenticarnos. Esto corta cualquier acceso remoto o llamadas activas que puedan ser usadas por un estafador.
- Esperar durante un día y verificar la instalación. Tras un plazo de 24 horas podremos pulsar en “Continuar” para instalar la app una vez que nos hayamos identificado con huella dactilar, reconocimiento facial o PIN.
- Instalar la app. El último paso nos pide confirmar la instalación de la app con dos opciones; la primera limita la app a un plazo de 7 días, y la segunda opción la instala para siempre.
En otras palabras, para instalar una app no verificada, tendremos que dar una serie de pasos que sólo un usuario experto sabrá cómo dar, además de esperar un día entero para pensarlo muy bien.
Sólo hay una excepción: las nuevas cuentas limitadas de distribución. Están diseñadas para estudiantes y aficionados, y permiten compartir apps con hasta 20 dispositivos sin necesidad de identificarse ante Google.
Por supuesto, las apps verificadas de desarrolladores que se hayan identificado no pasarán por estos pasos, y de hecho, nada cambiará y podremos descargar la app desde la página oficial del creador o desde la tienda de apps en cuestión como hasta ahora.
Google no ha dado una fecha concreta para el lanzamiento de estos cambios, aunque sí que ha aclarado que no será antes del próximo mes de agosto, que es cuando las nuevas cuentas limitadas estarán disponibles.
