Pedro Sánchez está convencido de que el debate sobre la regulación de los entornos digitales está ganado socialmente y está dispuesto a mantener una batalla contra los tecnoligarcas que se le han declarado una guerra que se va recrudeciendo cada vez más. Hasta el punto de que el dueño de X, Elon Musk, ha dicho que hay que encarcelar al presidente del Gobierno español por su decisión de llevar a cabo una regularización extraordinaria de migrantes. “Dirty Sánchez es un traidor a España”, ha escrito.
“La inseguridad no la provoca un menor de 14 años, extranjero, en EEUU o en España, sino estos magnates que creen que el mundo es suyo”, ha sido la respuesta del socialista desde la India, donde se encuentra precisamente de viaje para participar en una cumbre sobre Inteligencia digital a la que asiste para defender un modelo que esté controlado e impida que los delitos campen a sus anchas en las plataformas digitales al tiempo que pretende impulsar la ‘IA made in Spain’ que, según las estimaciones del Ejecutivo, alcanza ya un 5% del PIB.
El presidente se mueve seguro de que ese combate no responde a ideologías políticas, sino que es una cuestión que cada vez preocupa más a la sociedad, especialmente a los padres y madres. “Tenemos que poner mecanismos para que no se haga caja con la salud mental de nuestros menores”, ha defendido Sánchez, que ve una cuestión de “sentido común” que las plataformas digitales se sometan a unos estándares y normas básicos de funcionamiento.
“Hay contenidos violentos pornográficos, contenidos zafios, mensajes de odio que están inundando las redes sociales y que están haciendo daño”, ha advertido Sánchez, que ha mencionado a los sanitarios como “testigos” del impacto que está teniendo “toda esta violencia que se está propagando”. “No por casualidad, sino por una decisión premeditada de unos, del diseño de unos algoritmos donde se privilegia el expandir mensajes de odio, de violencia y de pornografía a otro tipo de mensajes”, ha apuntado.
Las medidas
“Libertad de expresión no es utilizar la cara de un niño o una niña con desnudos a través de la inteligencia artificial o a través de cualquier otro tipo de tecnología en las redes. Eso no es libertad de expresión, eso tiene que ser un delito”, ha agregado el presidente. Esta semana el Gobierno instó a la Fiscalía a investigar a X, Meta y TikTok por si están cometiendo un delito por la creación y difusión de pornografía infantil mediante sus IA. “En menos de 11 días se han detectado hasta tres millones de deepfakes o manipulaciones con IA de desnudos de niños, sobre todo niñas y mujeres. ¿Esto tiene que ver con la censura o tiene que ver con unas redes sociales en las que no hay ley y no hay responsabilidad?”, se ha preguntado.
A pesar de esa guerra contra las redes sociales en el plano regulatorio y judicial y contra sus magnates en el político, Sánchez ha asegurado que los miembros del Gobierno seguirán utilizando esas plataformas, que son una manera de llegar a millones de personas que están al margen ya de los medios convencionales. “Hay que estar al pie del cañón y defender la razón también en estos lugares tan siniestros en los que nos han convertido la oligarquía a nuestras redes sociales”, ha respondido: “Lo que queremos con las redes sociales vuelvan a ser grandes de nuevo”.
Sánchez se ha lanzado a la pelea, que en todo caso reconoce que debe darse a nivel europeo e incluso mundial, con un paquete de medidas que incluye la prohibición del uso de redes sociales a menores de 16 años o la persecución penal de la manipulación de los algoritmos en línea con lo que hace unos años implantó Francia, que ahora tiene una investigación que afecta a Musk.
No obstante, en el Gobierno se revuelven contra la idea de que parezcan unos negacionistas del avance digital y sostienen que España es una potencia en esa área. Lo que reivindican es la creación de un marco regulatorio que da seguridad, con iniciativas como la carta de derechos digitales impulsada en la pandemia o el observatorio de derechos digitales, además de haber alumbrado la primera ley de IA en la UE durante la presidencia rotatoria en 2023, además de haber sido facilitadores del diálogo en el seno de la ONU.
No habrá conclusiones vinculantes
Sin embargo, es un debate que encuentra resistencias, también dentro de las capitales europeas. De hecho, la cumbre sobre IA que se celebró en Francia el pasado año acabó sin acuerdo y la que alberga ahora India tampoco tendrá conclusiones vinculantes. Además de haber logrado la inclusión de un español en el panel internacional de expertos, fuentes gubernamentales ponen en valor el impulso a nivel empresarial, con la participación en empresas pioneras del sector y la esperanza de que algunas acaben convirtiéndose en ‘unicornios’ (valoradas en más de 1.000 millones de euros).
Sánchez ha viajado a India acompañado de algunos de esos empresarios, de compañías como Multiverse, que comprime los datos hasta en un 90%, o Lookiero, que ha alcanzado un mercado textil de casi seis millones de clientes. También han asistido representantes de 1MillionBot, Kaleidos, Libelium, Sateliot, Sherpa IA, Submer, VisualNacert y Orbik. En el Gobierno reconocen que es una buena tarjeta de visita llegar con su respaldo a foros internacionales. Y la gran revolución a la que apuntan tiene que ver con las energías verdes, la salud y la administración. “Estamos a punto de ver un cambio de era sobre todo en la gestión pública”, aseguran fuentes gubernamentales.
