El Arco de Santa María en Burgos ha amanecido en la mañana de este jueves vandalizado. Alguien ha pintado con spray verde “Vox”, aunque tal y como ha señalado el propio partido en un comunicado, la formación se desvincula de “la agresión vandálica” al monumento, como la han calificado.
En la nota remitida a los medios, Vox Burgos ha remarcado que no aceptan que se use su imagen o se les vincule con “la acción de un descerebrado cuyo único fin es causar daño”.
“Denunciamos este acto de incivismo perpetrado por petición a las autoridades y solicitamos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como a las autoridades competentes, que investiguen estos hechos con la mayor celeridad posible para identificar a los autores de este ataque. Es fundamental que los responsables asuman las consecuencias legales y económicas derivadas de este daño al patrimonio histórico. Nuestro patrimonio es nuestra historia. Quien lo dañe, debe pagar por ello”, han asegurado.
La alcaldesa de la ciudad, Cristina Ayala (PP), también ha mostrado su indignación por el acto vandálico. Al igual que Vox, ha calificado al autor como “descerebrado”. “Hemos dado instrucciones para que se limpie de forma inmediata”, ha asegurado la regidora para pedir colaboración ciudadana para localizar a la persona o personas responsables.
El Arco de Santa María es una de las doce puertas que formaban parte de la muralla medieval de Burgos. Su origen data del siglo XIV, aunque fue reformado en el siglo XVI por orden del emperador Carlos V, añadiendo elementos renacentistas. En su fachada se representan figuras históricas vinculadas a la ciudad y al reino de Castilla.
Actualmente, el arco alberga exposiciones sobre la historia de Burgos y permite recorrer sus torres, desde donde se obtienen vistas de la zona central del casco histórico. Ha cumplido funciones defensivas, ceremoniales y culturales a lo largo de los siglos.
