Tras prohibir las aplicaciones de inteligencia artificial (IA) que ‘desnuden’ a personas sin consentimiento, la Unión Europea ahora tiene sus ojos puestos en Snapchat, la conocida aplicación de mensajería, por supuestos problemas relacionados con la seguridad infantil.
Snapchat está siendo objeto de una investigación por parte de la Unión Europea debido a una presunta negligencia en la prevención del acoso sexual infantil y la venta de productos ilegales, según ha señalado el organismo en un comunicado.
Al parecer, los reguladores de la UE advirtieron que la plataforma de redes sociales parece no estar haciendo lo suficiente para prevenir el acoso sexual infantil en virtud de la Ley de Servicios Digitales y la venta de productos ilegales.
Cabe recordar que la Ley de Servicios Digitales de la UE exige a las grandes plataformas en línea que hagan más para combatir el contenido ilegal y dañino o se arriesgan a multas de hasta el 6 % de sus ventas anuales globales.
“Desde el acoso sexual y la exposición a productos ilegales hasta la configuración de cuentas que socava la seguridad de los menores, Snapchat parece haber pasado por alto que la Ley de Servicios Digitales exige altos estándares de seguridad para todos los usuarios”, ha señalado Henna Virkkunen, jefa de tecnología de la UE.

Por su parte, Snapchat ha afirmado que revisa y refuerza continuamente sus medidas de seguridad.
“Hasta la fecha, hemos cooperado plenamente con la Comisión, participando de forma proactiva, transparente y trabajando de buena fe para cumplir con los altos estándares de seguridad de la DSA, y seguiremos haciéndolo a lo largo de esta investigación”, ha declarado un portavoz a Reuters.
El organismo regulador europeo ha asegurado tener indicios de que Snapchat carece de las medidas necesarias para evitar que adultos con intenciones delictivas o de abuso sexual contacten con menores a través de la plataforma.
También ha afirmado que sus herramientas de moderación de contenido eran ineficaces para evitar la difusión de información que dirigía a los usuarios a la venta de productos ilegales, como drogas, o productos con restricciones de edad, como cigarrillos electrónicos y alcohol.
La Comisión ha centralizado la investigación que Países Bajos inició en septiembre sobre la venta de productos de vapeo a menores en Snapchat.
El foco regulatorio apunta, además, a tres flancos: un sistema de verificación de edad por autodeclaración que los reguladores consideran ineficaz, ajustes predeterminados de cuenta que no garantizan la protección del usuario y la ausencia de mecanismos reales para denunciar patrones de diseño oscuros.
